Dos van en el camino, sus pensamientos entrelazados por una meta a cumplir.
Sus pasos golpean, al unísono, el suelo que el tiempo deterioró.
Los ojos centrados en la lejana frontera que cubrirá sus huellas.
El silencio es dueño de los instantes.
Las palabras quedaron cautivadas en la desesperación por la libertad.
El dolor acumulado juega con las entrañas ya destrozadas.
Sus cuerpos, o lo que de ellos resta, llevan estampados al fuego aspiraciones frustradas, consecuencia de reiteradas impotencias.
Un mañana los mantiene firmes en su último intento.
No hay regreso.
Los días serán testigos de la victoria, la derrota fue excluida de las posibilidades.
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*Registrado/Safecreative N°1311029023031
*Imagen de mi autoría
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Autor:
Brom Beto (
Offline) - Publicado: 3 de agosto de 2026 a las 18:58
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 11
- Usuarios favoritos de este poema: Scarlett-Oru, Antonio Pais, ElidethAbreu, Anita del Perú., Tommy Duque, Mauro Enrique Lopez Z., JUSTO ALDÚ

Offline)
Comentarios2
Gracias querido hermano Bron.
Precioso poema.
Un fuerte abrazo.
La imagen y el texto se complementan con naturalidad. El sendero pedregoso, rodeado de árboles y vegetación, simboliza un camino difícil pero lleno de esperanza. No es un paisaje de comodidad, sino de perseverancia, donde cada roca parece representar un obstáculo que solo puede superarse avanzando.
La amistad verdadera no siempre camina entre flores; muchas veces avanza por senderos ásperos como el de la imagen. Allí, donde el silencio pesa más que las palabras, dos voluntades unidas encuentran la fuerza para seguir adelante.
Saludos viejo amigo y compañero de tantas redes literarias.
Muchos años de conocernos y leernos.
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