Hay una hora.

Mil vaggio

Hay una hora que a todos nos arrincona;

surge camuflada,

silenciosa,

con la puntería de un francotirador.

Se sumerge en la piel,

se apodera del entorno,

todo lo desdibuja,

todo lo corroe.

 

Hay una hora maldita

que surge del abismo,

se levanta erguida como un verdugo,

envenena lo que toca.

Es feroz y voraz,

no conoce la piedad

y vuelve al hombre desgraciado.

Comentarios +

Comentarios1

  • El ojo vagabundo

    me encantaaaa

    • Mil vaggio

      Muchas gracias, poeta. Saludos desde México y un fuerte abrazo a la distancia.



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