Experiencia de Vida en Brasil. 😏

Ariel Wigodski 🇨🇱

Tres manos y chao

Viajaba solo por Sudamérica cuando llegué a Cuiabá, Brasil. Como aficionado al Texas Hold'em, no pude resistir la tentación de conocer un poker room y jugar mi primera partida en vivo con dinero real fuera de mi país.

Al cruzar la puerta sentí que había entrado en otro mundo.

El ambiente era oscuro, casi lúgubre. En el centro había una mesa rectangular. Cinco brasileños ya estaban sentados, observándolo todo. No conocía a nadie. Mientras tanto, mujeres brasileñas recorrían el salón ofreciendo cachaça a los jugadores.

Me detuve unos segundos a mirar.

No podía afirmar que estuviera ocurriendo algo extraño, pero mi intuición me decía que ese no era un lugar para improvisar. Respiré hondo, mantuve mi mejor cara de póker y tomé una decisión que aún recuerdo con una sonrisa:

"Tres manos... y chao."

Me senté.

Jugué la primera mano. Perdí.

Jugué la segunda. También la perdí.

Llegó la tercera. El mismo resultado.

No discutí. No intenté recuperar el dinero. No cambié el plan. Me levanté de la mesa con absoluta tranquilidad, agradecí con un gesto y salí caminando.

Mientras dejaba atrás el lugar pensé:

"Todo está controlado."

Con los años, muchos me han preguntado si gané aquella noche.

Siempre respondo lo mismo:

—No. Perdí tres manos.

Y luego agrego, entre risas:

"Pero salí vivo."

Quizás esa fue la mejor decisión de toda la partida.

A veces, en el póker y en la vida, la mayor victoria no consiste en ganar fichas, sino en saber exactamente cuándo es el momento de levantarse de la mesa.

  • Autor: Wigo (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 2 de agosto de 2026 a las 17:38
  • Comentario del autor sobre el poema: Mi experiencia de Vida en Brasil.\r\nUna partida de poker holdem.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 2


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