La línea delgada o

cam13

Pensé que ellos me necesitaban.

 

Otra cosa en la que estaba realmente errada y me cuesta decirlo y admitirlo: 

la peor de las derrotas. 

¿Sabes? Ellos nunca me necesitaron.

En cambio yo a ellos, sí.

 

Me daba asco la idea. La odié, 

porque no era una idea, era la realidad 

y esta vez me pegaba fuerte.

 

Al final solo me hice útil para no sentirme sola. 

Yo no era nada de lo que mostraba. 

Pero... ¿realmente quién soy?

 

No me hallo en la soledad ni en la sociedad. 

Entonces, ¿qué soy?

Un punto medio. 

Nunca un inicio y jamás un final. 

Solo la línea delgada de ambos.

 

Porque al final nunca fui útil. 

Ni para los demás, ni siquiera para mí.

 

Entonces, ¿para qué existo? 

Esta pregunta me torturó por días.

Y me seguirá torturando. 

Solamente que esta vez no tendrá tanto eco en mi cabeza. 

Porque ya te localicé.

 

Y adivina qué: 

en un mundo así nadie juega con su verdadera cara. 

Ni siquiera los que creemos que sí.



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