Destinos inciertos

Enmascaradodelapoesia

Destinos inciertos en un mundo maquiavélico,

donde el bien se oculta y el mal levanta la cabeza,

no esperes hallar miel dulce en estas tierras secas,

porque solo crecen cardos afilados bajo los pies.

Todo es engaño, apariencia y falsa cortesía,

donde el más fuerte aplasta al que no tiene voz.

 

La cruel verdad no se disfraza, es puro dolor,

es frustración que aprieta el pecho hasta cortar el aire,

es ese deseo hondo de quedarme completamente sola,

lejos de tanta hipocresía, de tanta falsedad,

y flagelarme el alma sin tregua, sin piedad,

con látigos tejidos de espinas vivas y crueles.

 

Grabo mis heridas con hierro candente y tinta oscura,

marcando en la piel lo que nadie quiere ver ni oír,

porque de sordos y ciegos está hecha esta sociedad,

sordos al llanto ajeno, ciegos ante la injusticia,

nadie da un paso, nadie interviene para aliviar el daño,

pero todos corren a grabar el melodrama con frialdad.

 

Se alimentan del sufrimiento que ven en la pantalla,

lo guardan, lo comparten, sin sentir compasión alguna,

y ahí está el protagonista, insípido y doble,

hipócrita hasta los huesos, cobarde ante la verdad,

graba la escena entera solo para no actuar,

para no tener que denunciar lo que sus ojos ven claramente.

 

Se esconde detrás de la cámara para limpiar su conciencia,

callando lo que duele, permitiendo que el mal siga su curso,

mientras el tiempo corre veloz, sin detenerse un instante,

las horas se escapan como agua entre las manos,

los demás avanzan rápidos, envueltos en su propio interés,

y yo me quedo atrás, sola, pesada, sin poder levantarme.

 

Cargo cada golpe que nadie quiso parar,

guardo cada palabra amarga que se tragó el silencio,

respiro un aire denso, lleno de amargura y sombra,

sin una luz pequeña que guíe mi paso vacilante,

sin una mano sincera que me ayude a sostenerme,

perdida en caminos que nadie quiso recorrer conmigo.

 

Sé que el mundo seguirá girando aunque yo me rompa,

nadie detendrá su marcha por mi dolor ni mi llanto,

mis penas se borrarán pronto en el ruido cotidiano,

como la huella que el viento borra sobre la arena,

y quedaré sola con mis cicatrices y mi memoria,

viendo cómo la vida pasa de largo, sin mirarme siquiera.

 

Todo es vacío, frialdad y crueldad disfrazada,

promesas rotas que el tiempo se llevó sin piedad,

un destino incierto que se alarga entre espinas,

donde solo queda el dolor como única verdad,

y el amargo saber de que, en este mundo cruel,

caminamos solos, heridos y en silencio eterno.

 

 

 

 

  • Autor: Enmascaradodelapoesia (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 1 de agosto de 2026 a las 20:31
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 2


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