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marius v b


AVISO DE AUSENCIA DE marius v b
Adiós, ya nos leemos...

 

Vivimos en y desde el yo,

siempre.

Santos, criminales, ...

sin excepción.

 

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(*) Antes de continuar ¿Quiénes no han vivido en su yo?

IA

Las personas que no han vivido en su yo auténtico son aquellas que, desde una perspectiva psicológica y filosófica, habitan la "máscara" o la "vida no vivida", desconectadas de su verdadera esencia. Este fenómeno ocurre cuando el individuo reprime sus verdaderos deseos, miedos y pasiones para encajar en las expectativas del entorno.

A continuación se detallan los perfiles y conceptos clave que explican quiénes atraviesan esta desconexión:

El concepto de la "Persona" y la "Sombra" (Carl Jung)

El psiquiatra Carl Jung explicó que para interactuar en la sociedad construimos una fachada:

La Persona: Es la identidad social aceptable, el rol que asumimos para cooperar y pertenecer a un grupo.

El riesgo: Quien se identifica exclusivamente con esta máscara deja de vivir en su "yo" real, relegando su verdadera naturaleza al inconsciente (la sombra).

La existencia inauténtica (Existencialismo)

Desde la filosofía existencialista de pensadores como Jean-Paul Sartre o Martin Heidegger, no vivir en el propio yo se define como "mala fe" o inautenticidad:

Vivir para la expectativa: Individuos que delegan sus decisiones en la opinión pública o en mandatos familiares.

Evasión de la libertad: Personas que prefieren actuar como autómatas antes que asumir la angustia de elegir su propio destino

Perfiles psicológicos de la desconexión

En el día a día, quienes no habitan su propio yo suelen manifestar ciertas conductas:

Atrapados en el pasado: Quienes reviven constantemente heridas, errores o conversaciones antiguas, descuidando su presente.

Complacientes crónicos: Personas que anulan sus propias necesidades emocionales por el miedo al rechazo o al abandono.

Emocionalmente reprimidos: Aquellos que bloquean la soledad, el dolor o la pasión, manteniéndose psicológicamente limitados.

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Desprenderse del yo significa romper la identificación con el ego, la narrativa mental y las creencias rígidas que construyen nuestra identidad cotidiana.

En corrientes como el budismo, el estoicismo y la psicología transpersonal, este proceso no implica borrar tu personalidad, sino dejar de ser esclavo de tus propios deseos, miedos y juicios.

Al soltar el apego al "yo" y al "mío", disminuye la ansiedad y se experimenta una profunda libertad emocional.

Caminos para desidentificarse del Ego

Observación neutral: Observa tus pensamientos como nubes que pasan sin juzgarlos ni etiquetarlos como "tuyos".

Cuestionar la narrativa: Duda de las historias que te cuentas sobre quién eres o qué necesitas para ser valioso.

Cambio de enfoque: Mueve la atención de tus necesidades individuales hacia el bienestar colectivo.

Aceptación radical: Deja de resistirte a la realidad y asume que las cosas no dependen de tus preferencias personales.

Prácticas cotidianas de desapego

Monitorear el orgullo: Detecta cuándo reaccionas a la defensiva solo para proteger tu autoimagen o tener la razón.

Abrazar la incomodidad: Tolera el vacío o la incertidumbre sin buscar distractores o validación externa inmediata.

Desaprender creencias: Limpia de manera consciente las ideas antiguas que ya no sirven a tu crecimiento presente.

Distinguir identidad de posesión: Separa lo que realmente eres de tus títulos, bienes materiales o relaciones afectivas.

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Así y todo:

Un gato criado por un tigre

continuará siendo un gato

 

Encontrar la alquimia,

es la cuestión.

  • Autor: Carlos Eduardo Antoine (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 1 de agosto de 2026 a las 10:50
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 2
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Comentarios1

  • Una voz

    Nadie es santo. No puedes ser juez y reo de tu propia causa.



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