Novela Corta: La Confianza
Por: Srta. Zoraya M. Rodríguez Sánchez
Seudónimo: EMYZAG
Comenzada: 15 - 16 (19) de junio 26 - 28 de julio de 2026…
Publicada: 28 de julio de 2026…
Terminada: 28 de julio de 2026…
Editada: 27 - 28 de julio de 2026…
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7046 Palabras 10 Páginas
~ * ~Sinopsis:
~ * ~Susana es una mujer española que ha confiado tanto porque ha pasado muchas vicisitudes y tiene mala experiencia cuando sólo deposita confianza y le pagan con traición…
Susana es una mujer española que vive en el continente de occidente donde la fugaz estrella brilla más, pero, con el deleite de un desfavorable favor cuando su vida se ha llenado de grandes vicisitudes. Susana va y va de rumbo en rumbo en un instante donde el silencio es el ruido más estruendoso y estrepitoso de toda ciudad. Susana es una mujer española, pero, que ha pasado muchas vicisitudes en su corta existencia. A Susana, de apenas veinte años, la vida la ha traicionado con bastante dolor. Susana de cabellos rizados y ojos de color negro son como el color azabache más lindo de la vida y que inventó a ese lindo color. Susana va de camino hacia el colmado y sabe sólo una cosa extraña que la traición va por las espaldas traicionando a la vida de tiempo y de exasperación cuando la felonía llega en cada vicisitud en su corta existencia. Susana llegó claramente que por cada vicisitud en la vida tendría una traición o felonía ofrecida en cada venganza de la vida misma para con ella misma. Susana sin interceder en el camino angosto se dio a la tarea de entrever a la sola razón en quedar con el dolor de una sola traición. La traición quedó en soledad y en una verdad inocua, pero, muy certera en la razón de quedar como la mujer más traicionada de todos los tiempos. Susana es la mujer más deseada, pero, en el tiempo queda en soledad cuando su mundo se vuelca en una sola soledad, decepción y con una sola traición de un hombre hacia a una mujer. Susana quedó convencida que por cada vicisitud existe una traición indeleble, imborrable y muy inestable. Mientras que, Susana está decidida y muy convencida de todo lo que ha pasado en la vida porque sabe una sola cosa que después de ofrecer una confianza llega una vicisitud y con ella la traición indeleble. La traición es irrevocable e irracional cuando en el albergue del solo corazón se siente que no hay ni existe perdón ni condonar el mal instante de gente sin escrúpulos como ella misma lo expresa. Susana es la mujer de cabellos de color negro como el azabache porque se siente que no percibe el alma ni el corazón después de otorgar y ofrecer la confianza y, sólo le pagan con traiciones como cuhillito de palo por las espaldas. La vida para Susana atormenta, bifurca y atrae lo más conmísero de toda una vida: la felonía. La felonía a la vida de Susana se siente como la buena confianza de entregar su buena voluntad a vicisitudes en la vida misma, pero, después llega la daga y la más filosa del alma cuando en el corazón se siente como se percibe. La daga se aferra y se aterra a la mala idea en el trance directo de dar, otorgar y ofrecer una linda confianza, pero, la daga reversa como si fuera viceversamente hacia el propio corazón. Susana es la muchacha clara de ojos negros, pero, percibe entre sus manos, dedos y existir en la vida, una sola mala idea en compartir todo menos la felonía que recibe después de ofrecer su confianza para luego obtener traición, desconfianza y felonía, aunque, no es la única vez que hace y comete el mismo yerro. Susana, sólo liberó a su alma y a su corazón de la felonía cuando, sólo, logró aprender que la vida siempre nos gana en virtud, exactitud y prontitud si en el albergue frío de la vida no quedamos vivos sino que en el ataúd estaremos. Susana se entregó en virtud y cadencia hacia la vida misma cuando en la vicisitud de la vida, sólo logró hacer desaparecer de su vida la felonía cuando ella en la vida se dio duro si toda su vida fue caer desde el cielo hacia el suelo lleno de barro, lodo y lluvia. Susana se dio de cuenta de sólo una cosa, y es que de la vida hay que aprender de ella sin poder jamás tratar de ganar en la vida, pues, en el albergue frío y gélido de la vida el hielo se hace como se deshace y eso lo aprendió muy bien, pero, después de muchas malas situaciones y no tan buenas ni gratas en la vida sino con mucha desconfianza pudo solventar a cada felonía en su corta existencia. Susana se vio inalterada, insípida, e inestable en su sola existencia de vida, si en cada felonía se dio como único perecer en el alma como una decadencia y una ausencia porque en cada suspiro del alma era como el deseo de creer en su propia vida, pero, sin felonía alguna.
Susana aprendió de la vida que el deseo es efímero y todo lo que quiso en la vida era demasiado para ella, pero, sin insistir en la forma en que la traicionan. La vida para Susana era débil y fuerte a la vez, pero, la muchacha en racha sólo aprendió lo bueno de la vida y sin poder olvidar que la vida a veces traiciona con total felonía. Susana sólo quiso de la vida una sola forma de atraer el amor, la fortuna y la salud, tres cosas en suerte que siempre la vida le dio, pero, en la forma inexacta, inestable y sin ser atrevida la vida, sólo quiso de la vida éstas tres cosas en suerte inexistentes para ella. Susana se ve en la encrucijada de obtener siempre la felonía en vez de una confianza en cada una de éstas tres cosas en suerte. La confianza de Susana se vio inalterada, insípida, inestable y muy indeleble al rencor de una corta existencia, si a la verdad que todo quedó en traición, felonía, engaños y que le hace mucho daño, pero, la vida de Susana se vio inalterada, insípida y muy inestable cuando en el afán de atraer una confianza la vida le dio duro si fue como caer en el suelo una lluvia de lodo y barro. Susana se identificó como la gran confianza de creer en el trance indirecto de dar una conmísera y mala atracción de una vida sin vida si, sólo con felonía y traición vivió la corta existencia la muchacha de ojos negros de nombre Susana y, si la vida le ofrece, le otorga en caer de frente al lodo y al barro en el mismo suelo por donde ella va andando y pisando. Susana se siente abatida, herida y muy compungida, pues, en su corta existencia sólo se dedicó a ser la mujer más traicionada de todos los tiempos. La vida de Susana se percibe como el desafío frío y muy inconveniente de todos los malos tiempos, cuando ella deposita su primera confianza es cuando cree que perder edifica su forma y manera de ver la vida como una buena vida. Susana siente en su cometido de ver la vida como una vida fuerte de atraer la conmísera mala atracción de una sola desconfianza en su corta existencia. Susana deposita su primera confianza en el amor cuando ella se enamora de un joven muy buen mozo, pero, era infiel como un Don Juan y entró a su corazón y sin poder salir quedó todo su amor en el corazón de Susana. La vida irrumpió en un sólo mal desafío cuando Susana entregó todo su amor, confianza, fidelidad, pasión y vehemencia carnal a un jovenzuelo mozo, el cual, no la amó como ella esperaba todo de él. Susana se ve en la encrucijada de esperar lo más inesperado cuando el amor quedó como insólito, increíble e insospechado de un sólo tiempo en que el destino abrió un atajo para amar y entregar pasión de la buena. Susana fingiendo y sin saber de la verdad de la infidelidad de ese amor sólo quedó como insospechado amor y como un suburbio autónomo en el amor a toda costa. Susana se dedicó en cuerpo y alma a renacer cada vez que ella deposita confianza y, sólo le pagan con felonías y con traiciones. Susana, sólo dejó una llave en la confianza de su corazón, pero, con un cerrojo cerrado, abatido, herido y muy compungido, cuando en el alma y más en el mundo y en el momento quiso ser fuerte, pero, se dedicó a ser fuerte como la espera y la esperanza de creer en continuar depositando confianza y que le paguen con felonías, traiciones con la cara fresca como una lechuga continúa su corta existencia, pero, aprendiendo y desconfiando tenuemente y parcamente. Susana amó y no la amaron sino que el chico mozo y siendo todo un jovenzuelo y con guille de juventud no lo deja vivir en paz ni amar verdaderamente a Susana. Susana creyó fijamente en él, y fielmente lo amó, pero, el joven con otra mujer la engañó y prefirió ser la mujer que deposita confianza y que la traicionan sin un por qué ni un perdón en el camino por donde ella va andando y pisando. Susana es la mujer más caprichosa y exótica del mundo, pero, lo que ella hace con la traición no se iguala con la traición que ella recibe por haber depositado tanta confianza.
Susana va y va de rumbo en rumbo, dirección en dirección y de camino en camino con un sólo frío destino hacia otro destino más gélido. La confianza de Susana se vio inalterada, desconfiada, inestable, desmoronada, insípida cuando su corazón se vio traicionado por un amor de un jovenzuelo mozo que fue infiel durante toda la duración de la relación. La infidelidad de ése mozuelo le caló muy hondo a Susana en su solo corazón. Susana se dedicó a ser fuerte como la mujer débil y sin razón de creer en el amor a toda costa aunque el amor quedó como lo más infiel de todo. El mozuelo quedó con la certeza de ser un jovenzuelo infiel y queriendo traicionar con el amor infiel le fue infiel a Susana cuando en el afán de creer en la certeza se vio efímero y muy débil en el amor y en la pasión de ese amor entre ése joven y Susana. Susana depositó confianza y, más que eso, el amor en el corazón de ése jovenzuelo cuando lo aceptó como su primer amor, pero, ella no creyó que la traicionaría algún día. El amor para Susana quedó como el principio o el inicio por dar una conmísera atracción de creer en el amor a toda costa cuando en el suburbio autónomo del amor creyó en su cometido, pero, derrumbando la manera y la forma en el embate de dar un amor como la costumbre de creer en la gran suerte del gran amor, pero, aunque no fue así, tanto Susana y ése amor, sólo le destruyen el corazón con traición a ella. Susana, sólo quiso ser fuerte y eficaz cuando en el amor la traición llega y lía en contra de todo y, más en su solo corazón delibera la sola razón a descifrar que el corazón de Susana se intensifica como un frío fatal desenlace cuando la traición logra llegar al corazón de Susana y, ¿qué hace Susana?, pues, en su forma ingrata y más insolvente de dar una penumbra en soledad su solo corazón se debate y en el embate por haber dado un amor verdadero quedó maltrecha, desolada y muy ineficaz cuando en el tormento creyó que la traición la derriba como lluvia con lodo y barro por el suelo. Susana quedó como la órbita lunar atrapando a la vida, y al corazón irrumpiendo a la vida cuando su corazón no soporta ni aguanta el desprecio, la traición y la felonía de un jovenzuelo con el amor hacia Susana. Susana fue la niña, la mujer, el amor y la pasión y, más que todo el corazón para amar dispuesta a corregir todo yerro en el camino o en el destino. El corazón de Susana quedó como el silencio autónomo creyendo en la sola mala situación por haber depositado un amor en el corazón dejando firme que la vehemencia en su solo corazón era tan fuerte como el amor en el corazón. Susana edifica su cometido de caer de bruces abiertas en el suelo donde la lluvia va barriendo todo el lodo y el barro de la lluvia en el mismo suelo donde ella cae con traición hacia la misma era en dar una mala situación de creer más en la traición que en el mismo amor en el corazón. La vida quedó derribada, destrozada, y muy venerada de espantos, incierto deseo y de amor traicionado en el mismo corazón que amó tanto y por tanto con el dolor en la cabeza por haber permitido que su confianza fuera traicionada con una infidelidad y de tal magnitud, transparencia y pormenor con el amor en el solo corazón. ¿Qué hace Susana?, si su corazón está traicionado, herido, compungido, funesto y muy adherido a la confianza depositada en el amor con ése jovenzuelo que la ha traicionado infielmente. Susana busca a otro amor para ser infiel porque como dicen que el amor se paga con la misma traición. Ella sólo quiso ser fuerte y eficaz como el único tormento en que se aferra a la sola idea de entrever a la razón para ser fuerte como el amor en el corazón y como la fuente de agua viva en el alma. Susana fue y será como la misma tempestad en que el silencio se debate como están empatados los dos corazones porque fueron infiel cada uno con su propio corazón amando a otra pareja infielmente.
Susana elevó su corazón amando como nunca antes a ése nuevo amor. Susana traicionó como a nadie en la vida y en el amor con el corazón muerto de infiel amor. Susana fingiendo todo el amor con ése nuevo amor supo realizar y ser infiel con el amor. La traición se sirve en plato caliente, vehemente y con gusto en celebrar que la traición le agradó a Susana cuando el amor es fuerte como el deseo y la traición es fuerte como la confianza que ella depositó en el corazón de ése jovenzuelo. Si el vicio del amor y la traición se identificó sin perdón alguno. Susana sintió el ingrato amor porque fue caer sobre el silencio autónomo de una sola infidelidad. La confianza para Susana fue y siempre será todo el amor que depositó en el corazón de ése jovenzuelo que amó tanto y tanto hasta que le fue infiel de deseos, amores, y pasiones ingratas en el corazón de Susana. Las tres cosas que son prósperas para el corazón de Susana y que son amor, fortuna y salud, si es lo que todo el mundo desea y quiere en la vida, pues, en el alma y, más en el corazón se obtiene la riqueza del amor porque si posees salud tienes amor y fortuna, pero, para Susana no es lo mismo. El amor para Susana es como es, como la traición que se dedicó a ser lo más infiel de todos los tiempos. El amor para Susana fue eterno, ineficaz, tormentoso, impetuoso y muy nefasto si todo fue sólo un fiasco de vida y por vivir quedó todo como una infidelidad en el solo corazón y amando como nunca antes. Susana quedó como el dolor de cabeza cuando en el interior de su corazón quedó tan ingrato, conmísero y muy insípido llevando la forma de caer sobre el silencio del amor. El amor de Susana quedó como órbita lunar atrapando y atando la forma exacta e inexacta de caer sobre la infidelidad quedando como barro o lodo en el mismo suelo en el que ella va andando y pisando fuertemente. La vida de Susana quedó adherida a la forma de atraer en la vida todo el amor compasivo, exhaustivo y muy comprensivo, pero, ingrato como el tormento e infiel como no querer amar al corazón de Susana. Susana quedó derribada, herida, compungida en la sola soledad marcando trayecto y trayectoria desde que el insignificante amor quedó como el silencio, pero, tan sabio como la forma de amar. Susana hundiendo el deseo y la forma de amar infielmente sólo quiso atraer a ella la fortuna, una de las tres cosas en suerte que una persona de la vida ambiciona y anhela con mucho ahínco. Susana quedó como la era y como el tiempo buscando la fortuna para su vivir, vivir bien y mejor que antes con tan sólo veinte años de edad y siendo una española del continente oriental que viene a vivir al continente occidental siendo como la fugaz estrella del mismo cielo que se dedica a ser la luz de su propia alma. Susana va y va al mercado negro en busca de fortuna legal, pero, ahí nada es legal. Ella, sólo quiso ser rica y tener extremadamente una riqueza autónoma, pero, que todo la fue llevando ilícitamente a la fortuna en el mercado negro sin ella saber ni tener en cuenta de la sola realidad. Susana, un día, fue a vender lo que nunca en el mercado negro una prenda que tenía el doble del valor que lo que le ofrecen por esa prenda. Susana es la española de ojos y cabellos de color negro como el azabache porque, sólo quiso fortuna y ¿la consiguió en el mercado negro?, pues, claro que sí. Ella depositó confianza, dinero y fortuna en prendas, pero, lo que consiguió fue traición, dinero ilícito, y continuidad de felonías en su corta existencia. La muchacha de ojos negros como el azabache sólo elecrizó la forma y manera de atraer la fortuna en riqueza a su corta existencia y, ¿lo logró?, pues, claro que sí porque luego, fue la persecución, hostigamiento, encierro clandestino, miedo y temor de vivir. Susana se mete en un lío que lía lo ilícito en el mercado negro de la ilegalidad por querer atraer fortuna legal a su vida y lo que consigue es la persecución ilícita e ilegal por parte de gente en el mercado negro.
Susana es la española que logró recuperar o remunerar todo el valor de la prenda, pero, quedó manchada, maltrecha y con su confianza en decadencia y con una sola traición a sus espaldas de gente en el mercado negro. Susana logró obtener una gran fortuna ilícita creyendo que era legal, si en su corta experiencia de vida y en su corta existencia sólo quiso tener fortuna y apostó más y más en prendas y obtuvo mucho valor, pero, tuvo que ocultar sus ingresos con evasión cuando el mercado negro y ese dinero eran ilícitos. Mientras que, Susana va en busca de fortuna y más fortuna sólo queda a la deriva sosteniendo en el mercado negro el dinero y la fortuna ilícita. Susana siendo la española rica y con una buena fortuna deseada quedó maltrecha y muy adolorida cuando su confianza quedó traicionada, marcada y en total deshonra. La prostitución ni el narcotráfico en el mercado negro lograron superar su gran fortuna en prendas del mercado negro, pero, para la autoridad todo lo que hacía la muchacha de ojos negros y española estaba incorrecto siendo todo legal, pero, sólo que ella estaba en el lugar incorrecto, en el momento incorrecto y sin darse de cuenta. Susana quedó con la confianza maltrecha edificando el tormento y como impetuoso es el mal momento en haber caído fuertemente por casualidad en el mercado negro. Susana aprendió una sola cosa del amor y de la fortuna que es el amor abstracto y que la fortuna se disfruta hasta que se tenga entre las manos. Una fortuna que es ilícita para algunos y legal para otros, pero, Susana sólo quiso ser como el dolor, irrumpir en su vida la suerte y el gran presagio de dar una conmísera mala atracción cuando sólo el desafío fue el frío que ella presiente cada vez que va a vender una prenda en el mercado negro, ocultando ingresos y evadiendo a la autoridad, pero, la fortuna crece como la espuma en el mar y eso a ella le gustaba. Susana, sólo quiso ser como el ave volar lejos de la sola realidad y eso a ella le agradó más y más. Susana alzó y abrió alas hasta descender hacia lo más nefasto de un todo. Susana quedó como órbita lunar atrapando y atando lo que nunca jamás en el ocaso sin sol que ha dejado la vida sin la vida de Susana. Susana quedó barriendo el suelo con lodo y barro de una lluvia que bajó del cielo. La confianza de Susana quedó a la deriva, descontrolada, y muy destruida si ya la tenía el mercado negro en la mira con tan sólo vender prendas, pero, la fortuna vale millones de dólares europeos, cuando la divisa sobrepasa el valor y, por eso, es que oculta y evade ingresos con dólares europeos aunque es legal, pero, por ocultar el dinero, sí, que es ilegal e ilícito. La confianza ha logrado superar la fuerza y la voluntad de una mujer que sólo quiso amor y fortuna cuando, sólo la han traicionado con felonías. La confianza de Susana logró destruir a todo el amor en su corazón, y con la traición, sólo, derribó todo en lo que ella creía que era bueno. Susana quedó barriendo el dolor como la fuerza como un lodo y un barro en el suelo cuando en el sentimiento y, más en el coraje de la solución por creer que la confianza logró obtener fortuna y amor, cuando la traición quedó como cuchillito de palo por las espaldas. Susana logró desmoronar a su vida porque lo que quedaba era la salud, y ella dice que si tenía salud ella tendría fortuna y amor. Susana, sólo quiso saber una sola cosa, y es que el deseo se convierte en confianza y en razón para saber discernir entre el bien y el mal, destronando la idea de convertir en traición y felonía la confianza que ella en principio depositó para obtener la fortuna o todo el amor. Susana quedó como el dolor de cabeza o como la razón perdida entre el deseo y la riqueza de una fortuna como lo es el amor, la pasión y el buen gusto por el maldito dinero. Susana siendo una española que reside en occidente nunca se da cuenta de algo que lo que hace ella todo el mundo lo hace.
Susana y su vida, sin saber una sola cosa extraña, quedaron como el temor incierto de caer sobre el suelo lleno de barro y lodo, pero, que todo el mundo en el mercado negro la sigue y la persigue hasta hacen lo mismo que ella y, más ya que su fortuna asciende e incrementa más de lo que ella pudo hacer. Susana quedó como el aire, transparente, invisible, sosegada y muy adherida a todo lo abstracto, porque ella dice que el amor es así, si ella sólo quería fortuna, amor y salud cuando ella pierde todo desde que se fue de ritmo, tiempo y espacio porque quedó como órbita lunar atrapando todo con su cuerpo, ojos y mente brillante. Susana, con tan sólo veinte años de edad, fue fructífera, brillante y muy compasiva cuando su vida fue erosiva, evasiva y compungida como el funesto momento. Susana, sólo le queda la salud y, ¿la muchacha de ojos negros azabaches tiene salud?, pues, claro que sí, y, ¿ella pierde la salud?, pues, claro que sí. Susana se enferma de Sida (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) cuando la persigue todo el mal inconsecuente. Ella, sólo quiere ser feliz, pero, la persigue todo el mal atrayendo todo mal petrificado. Susana, sólo quiso ser como el deseo y como el amor a primera vista, pero, sólo el amor quedó en su corazón sin estar dispuesto a todo. La muchacha de ojos negros de color azabache amó y la aman como nunca, pero, fue que conoció a un mal hombre que la dejó maltrecha, desolada y muy herida con la enfermedad Sida entre sus venas llenas de sangre e infectada con el síndrome. La salud de Susana se fue a pique, derribando todo a su alrededor, y destruyendo todo en el amargo corazón, si su confianza quedó destruyendo todo como si fuera una mala idea de entrever que su razón ni su mente no era brillante sino una joven lerda que consiguió todo lo que quería por encomiendas de una vida sin vida. Susana sintió el calor de un amor porque lo quiso, lo amó y se entregó a él como si fuera una adolescente fugaz e inerte. Susana, sólo quiso ser feliz, pero, el dolor y la triste enfermedad Sida la destruyó por completo. Susana quiso ser feliz, pero, no supo de una sola cosa que en su sangre había sangre infectada, dañina y que le consumía hasta el alma. Susana fue feliz, hasta que un día se sintió muy mal de salud. Susana fue al hospital y, ahí sin contemplación alguna le expresan que posee una de las enfermedades más destructivas del mundo: Sida. Susana no sabe qué hacer cuando su vida ha sido una para depositar confianza y recibir sólo una traición o felonía. Susana en el albergue de su solo corazón se identificó como el tormento frío y friolento de un cometido por caer de bruces abiertas en el mismo suelo donde se barre con la lluvia al barro y al lodo. La muchacha española, de ojos y cabellos de color negro como el azabache, deseó tres cosas en suerte de la vida: salud, fortuna y amor. El corazón de Susana quedó como un deseo indeseado y tan herido como el dolor que ella siente cuando percibe que ocurre lo que transcurre en un tiempo sin decidir en el mal tiempo. Susana quedó como el pozo sin agua ni soga para bajar la vasija a buscar agua en el pozo. La vida de Susana quedó como el tiempo frío y tan álgido como el cometa de luz sin luz. Susana destruyó todo lo que le hizo daño con una vindicta inminente, efímera y muy eficaz en el tormento de una sola salida de muerte o vida porque era más muerte que la misma vida. Susana quedó como la misma insistencia, ausencia y delicadeza de sentir el suave temor e incierto como el deseo efímero se convierte todo en irremediable y demasía vil y conmísera mala atracción. Susana se dedicó en cuerpo y alma a barrer en silencio lo que la lluvia va mojando en el suelo con barro y lodo. El barro y el lodo fueron como el instante friolero y con mucha decadencia y cadencia sin ausencia. Susana se ha convertido en una mujer fuerte y decidida.
Susana es una mujer española de ojos y cabellos de color negro como el azabache, pero, vive en occidente y no en oriente. Ella decide ser la mujer fuerte, decidida, firme y eficaz que en el tormento se dedica a ser como el deseo y la mujer que nunca fue en sus veinte años de edad. Susana se dedicó en cuerpo y alma a ser como el juego del amor, y la pasión con la fortuna ilegal que logró cosechar en el ambiente en dar con el clavo cuando su fortuna era ilegal, pero, transparente como era ella. Posiblemente, Susana es la mujer más bonita, inteligente y brillante del mundo exterior, pero, en el interior sólo ella se miró como en un espejo con el alma y como una sola salida para atraer el instinto una suerte por ser fuerte como la vez aquella que el silencio se aviva en el cometido de caer como la lluvia en el suelo por donde se barre el barro y el lodo. Susana se dio tan duro y tan eficazmente que sus entrañas, vísceras y corazón se endurecen y, por tanto que hasta llegó a sentir el odio en su corta existencia y, más en su vida. Susana creyó tanto en la gente y depositó tanta confianza que lo que resultó siempre fue traición y felonía. Susana siempre trató de evadir a su solo corazón, pero, lo que evadió fueron sus ingresos con dinero europeo. La chica de nombre Susana no dio detalles de cómo fue su vida de ahora en adelante si irrumpió en otro desafío en depositar confianza y, si la traicionan como siempre o es que ella aprendió de la vida una sola cosa: que a la vida nadie le gana sino que siempre perdemos con la vida. La vida es fuerte en el afán de vanagloria, de experiencia, de vicisitudes, y de malos recuerdos, si sólo se puede aprender de ella cuando a la vida nadie le puede ganar si la vida es vida. Susana dice que… -“si deseas ser el gracioso con la vida la vida se alimentará de tí, porque la vida es totalmente, al fin y al cabo, la vida es seria, parca, y muy decidida”-. Solamente así, dice Susana en una tarde de tomar café sentada en el balcón de su hogar en occidente. Susana quiere marcharse a europa después de toda mala vicisitud que alberga su solo corazón y que ella depositó confianza porque todos le pagan con traiciones y felonías por errores cometidos por ella misma sin saber o sin tener el conocimiento de las cosas más reales de la vida. Susana quedó como el deseo o como el amor en el corazón esperando por el amor, la fortuna y la salud, las cuales, nunca llegaron sino que se fue esparciendo poco a poco hasta hacer desaparecer la vida misma de su propia vida. La vida comenzó un juego con ella y finalizó con lo peor de la corta existencia y con una enfermedad de nombre Sida. La muchacha aprendió de la vida con experiencia y vicisitud, con alegría e infelicidad y se dijo que… -“no, no, nunca más he de depositar más confianza en aquel que desea traicionar con felonías a una mujer con experiencia, con exactitud y prontitud de vivir toda una vida marcando trayecto y trayectoria”-. Si, Susana edifica el buen tormento de la vida cuando en el albergue de su corazón quiso ser una mujer junto con las únicas tres cosas en suerte que una mujer desea: salud, fortuna y amor. Susana quedó sola y en soledad en una noche impetuosa de lluvia por donde la lluvia va a barrer todo el barro y el lodo del suelo, así se sintió Susana como barro y lodo por estar infectada con un síndrome que ella ni buscó, si sólo buscó salud, fortuna y amor. Susana, con las tres cosas, fue dominada, traicionada y, más que eso le entregan felonía en su corta existencia de veinte años, si todo pasó tan veloz como corre el viento en la piel rozando desde que el silencio es autómata y en sabios momentos. ¿Susana aprendió algo de la vida?, pues, claro que sí. Susana aprendió que depositar confianza es tener traición a sus espaldas como un cuchillito de palo.
Susana, sin saber vivir bien de la vida ni obtener la experiencia adecuada ni la experiencia de vida, sólo perpetró lo que quiso, ¿venganza o vindicta?, no, no jamás si ella obtuvo lo que obtuvo de la vida cuando depositó confianza y sólo halló traición en su crudo camino. Susana quedó como el deseo hecho carne y sangre contaminada e infectada con el síndrome Sida. Ella tenía esperanza de vivir porque está en la etapa de VIH, o sea, con buenos medicamentos, una vida saludable y cuidándose del ser humano porque podrá vivir o alargar su vida para aprender a convivir con la fase final de su enfermedad que es el síndrome Sida. Susana aprendió a vivir con el síndrome, tomando medicamentos y conviviendo con el ser humano en un ambiente saludable. Susana participó de charlas, conferencias, documentales y hasta simposios para tratar la enfermedad Sida. Susana quiso ser la mujer y sin ser la mujer herida. Susana irrumpió en un deseo de entrever cuando en el suburbio de vida sólo ella quiso ser como el nuevo deseo claro, contundente y muy eficaz cuando en el albergue de la verdad se electrizó la forma de creer en el instinto sosegado y muy petrificante en dar una sola soledad. Susana quedó completamente en soledad cuando por intensificar dolor y compasión quedó como el único reflejo de la sola verdad porque se halla en la más amarga de las soledades. Susana queda con el dolor y con la única sorpresa de creer que de la vida aprendió lo que es sin dar ni ofrecer ni otorgar más confianza en cosas de la vida porque siempre existe alguien con la daga o con la puñalada letal en la espalda. Susana quedó como el principio y como el ocaso frío y sin sol, cuando ocurre lo que transcurre una sola seriedad en el alma y, más en el corazón. Susana, sólo, quiso ser la mujer fuerte aquella que se atrevió a confiar y que por mala suerte de la vida quedó como el desafío inestable, insípido e incoloro de una vida que peleó a muerte súbita. Susana, sólo, quiso de la vida salud, fortuna y amor y, ¿logró su cometido?, pues, claro que sí. Si Susana quedó como la mala situación de creer en el instinto sosegado de dar una sola verdad inocua, pero, en el trance directo de solventar lo que encrudece de espantos. Ella, sólo, quedó con dolor, con una enfermedad y con su millonaria fortuna. Susana quedó sin sentimientos ni presentimientos cuando su paz se volcó en demasiado ímpetu de creer en la gran suerte como lo fuerte de ser una mujer con libertad autónoma, con fortalezas y con una fuerza en el alma y en el corazón y todo por irrumpir en un frío destino que sólo la fuerza y la esperanza es la que lanza la inesperada espera en querer sobrevivir y subsistir en la vida con el síndrome VIH. Susana logró sobrevivir en unos momentos de claridad y sin sospecha en creer que la enfermedad le está consumiendo el alma y más a su débil corazón. Susana, en su mundo irreal por un amor que la engañó sólo, depositó confianza, amor y pasión porque concretó la idea de recibir traición y felonía por parte de un hombre que no la amó sino que le fue infiel de tal manera y forma cuando quedó maltrecha, desolada, muy inconsecuente y sin amor alguno. Susana abrió las puertas de la confianza y del amor, fortuna y salud para tener prosperidad de la vida, pero, la vida le juega un juego muy sucio por ser impoluta porque quedó como el soplo, hálito frío y respiración de vida. Susana detiene a la vida y al reloj de su vida porque sólo quiso ser fuerte y con una conciencia autónoma de creer en soportar y aguantar de la vida una sola caricia de amor infiel, una fortuna ilícita, pero, real y verdadera y una salud infectada con el síndrome Sida. Susana quedó como el aire rozando a las cosas invisiblemente y sin poder tocar a nadie. Susana fue la mujer y la fuerza por querer sobrevivir y subsistir fuertemente e indeleblemente como ser la sal del mar, como ser la mujer más rica y pudiente, pero, su salud se deteriora, aún más y más. Susana quedó como una calle sin salida, pero, con fortuna, sin amor ni salud que solvente en querer subsistir y sobrevivir en la vida misma. Susana y toda su vida fue como una lluvia que cae del cielo empapando al suelo y barriendo con lluvia al barro y al lodo en todo ese suelo, si esa lluvia era ella con sus ojos de sol, pero, de color negro como azabache como una noche fría e insípida.
Susana, sólo, quiso ser la mujer fuerte, pero, su debilidad la forzó a ser la mujer que es con basta experiencia, vivencia, con menos vicisitudes en la vida y, más en salud, fortuna y amor.
Tres cosas en suerte que ella más quería sostener de la vida. Susana se vio en la encrucijada de quizás perdonar a la vida cuando ocurre lo que transcurre y se edifica lo que contiene cuando el amor, fortuna y salud, si todo lo pidió en un abrir y cerrar de ojos. Susana quedó siendo pobre sin la fortuna porque tuvo que pagar todo lo que evadió ocultando ingresos europeos en sus cuentas por las ventas de prendas en el mercado negro, o sea, que quedó prácticamente sin nada o iría a la cárcel. El caso de Susana abrió brechas, horizontes y hasta toda su vida en una entrevista para una revista reconocida de toda la nación e internacionalmente. Susana fue bien reconocida, pero, su enfermedad que, aunque, tampoco sin ocultar, quedó rica nuevamente, o sea, que el dinero busca el dinero y el dinero en fortuna siempre lo obtendría para vivir bien, aunque salió a relucir su enfermedad que tiene síndrome Sida, y fue otra estocada por las espaldas cuando se supo toda la verdad. Susana quedó como órbita lunar atrapando la vida, salud, fortuna y amor, aunque perdió dos de esas tres cosas en suerte, por las cuales ella vive, si la fortuna fue de un buen provecho para ella. Susana fue asediada por la vida y, más por documentales que le preguntan ¿por qué ser la mujer fuerte con Sida? y teniendo toda una fortuna en millones en el mercado negro, por la cual, tuvo que pagar mucho dinero en evasión de ingresos europeos y que en el amor sólo tuvo infieles amores. La vida de Susana fue como el deseo y como la salud, fortuna y el amor las tres cosas en suerte que más anheló y con mucho ahínco. El lema directo de Susana fue siempre, -“yo soy como la lluvia. Yo puedo barrer el barro y el lodo de toda la vida en el mismo suelo donde puedo caer”-. Así fue todo y toda la vida de Susana. Susana casi se desmaya realizando una entrevista de toda su vida, pero, la fortuna la sostiene como siempre. La vida de Susana no caduca nunca si en el trance de la verdad se edificó la fuerza y la esperanza en creer que su vida fue imparcial y que todos los amores fueron infieles porque su mundo no le dio más que la sospecha de creer que la salud con la enfermedad es siempre como el veneno si tiene su antídoto, y así fue. Susana aprendió de la vida que no se puede dar, ofrecer ni otorgar a nadie su propia confianza, hay que desconfiar, hay que tener instinto y fuerza de voluntad para decir -“no”-. No, a cosas extrañas como el amor infiel y al dinero sucio e ilegal y, más del mercado negro, aunque lo de ella no era incorrecto, pero, su único error fue evadir ingreos europeos y eso la hirió y la marcó crediticiamente. Susana vio en el amor una salida y una libertad, pero, en la fortuna perdió ambas cosas cuando su fortuna creció y eso le gustó más y más, pero, lo perdió todo de una noche a la mañana siguiente. Susana y las opciones que tuvo siempre en la vida fue amar, trabajar y constantemente monitorear su salud, pero, ninguna de las tres cosas en suerte pudo hacer si lo perdió todo, si en el amor le pagan infielmente y con su fortuna le pagan con traición cuando ella creyó que todo estaba bien, en lo correcto y en la forma correcta, todo en ley y en la salud amó como a nadie en una habitación donde ahí fue la última vez que vio el amor florecer cuando le infectan entre sus venas con el síndrome Sida.
Susana abrió brechas, horizontes y fronteras esperando a que el destino friolero le pagará con total confianza con la misma confianza que ella depositó inicialmente, pero, no, la vida se empeñó en hacer dolor y el llanto se vino venir cuando está moribunda por la enfermedad del síndrome Sida. Susana se halla en la etapa final después de VIH, y se llama Sida. Susana se atrevió a dejar un testamento y fue que toda la fortuna que pudo obtener lícitamente y legalmente sería para todos los enfermos de VIH o Sida en el mundo. La fortuna se repartió a instituciones, para documentales, entrevistas y medicamentos para los enfermos con VIH o Sida. Susana quedó satisfecha con una vida que perdonó cuando donó sus órganos para gente y humanos con el síndrome de VIH o enfermedad Sida. Y así es que murió Susana: -“Una noche impetuosa de rayos y centellas el cielo abrió murallas, horizontes, fronteras y brechas hacia un mejor destino y hacia un mejor camino. Susana abrió los ojos y despertó de una somnolencia aguda, quedó atrapada en un sorbo de agua cuando la enfermera le brinda agua y fue lo último que pidió en su habitación. Susana escucha la lluvia caer torrencialmente por el techo de un hospital y por la ventana de su habitación. Susana mira y observa a las rosas que estaban a su lado y cerca de la ventana y, allí su respiración expiró después de toda una vida forzada a la confianza, a la traición y a la felonía de gente sin escrúpulos que le hicieron mucho daño en la vida. Susana, en su interior, perdonó a la vida, a la vida porque no hay ni existe quién le gane cuando la vida tiene sus grandes experiencias y vicisitudes y no existe quién le pueda ganar, por eso es que ella perdonó a la vida, si lo aprendió muy bien. La lluvia cayó torrencialmente por el acantilado y ella antes de morir se dijo en la mente que… -“yo soy como la lluvia. Yo puedo barrer el barro y el lodo de toda la vida en el mismo suelo donde puedo caer”-. Y, así fue la gran idea de creer en el capricho exótico de que ella era la lluvia, el barro y el lodo también porque la fuente de agua viva era la confianza que ella siempre depositó en todo y hasta la traición y felonía fue bien bienvenida en la vida porque como ella siempre se dijo que… -“a la vida no hay quién le pueda ganar si siempre vamos al mismo ataúd todos por igual”-.
FIN
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Autor:
EMYZAG (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 29 de julio de 2026 a las 00:06
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 5

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