La Nostalgia, vestida de gris, se inclinó sobre el abismo de la memoria. Allí yacía el Pensamiento, petrificado en un rincón del alma; con un susurro de seda :
¿Por qué te tornas tan vil?
¿Por qué te quedas tan quieto?
El Pensamiento, herido por el reproche, alzó su mirada de fuego ;sin concederle un segundo , le presumió su trágica condena con una respuesta inmediata:
No soy yo quien calla, sino tú quien arrasa. Es la brisa de tu propio cuerpo la que te consume; te envuelve, te marchita las alas y te desgasta el pecho, hasta dejarte por completo sin aliento.
Un silencio selló el encuentro de las dos fuerzas; comprendieron entonces que el dolor del pasado solo se rinde ante la acción del presente;para mantener una luz encendida.
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Autor:
Karencita (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 28 de julio de 2026 a las 02:18
- CategorĆa: Reflexión
- Lecturas: 5
- Usuarios favoritos de este poema: Rafael Escobar
- En colecciones: Caos.

Offline)
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