El Cuarto Azul

Izandro

Estoy sentado ahora en la que fuera nuestra habitación, he conservado sus paredes azules tal cual las dejaste, y deambulo entre cada pared, entre la puerta y ese silencio infinito que mata, ese silencio que rasguña mi alma y rompe mi corazón en mil pedazos…; Trato de recordar cada uno de tus pasos por esta triste estancia… y los vuelvo a andar por sobre la memoria de tus pies entre este piso que congela mis pasos, siento que el tiempo ahora es demasiado largo, y se que deberia esperar el tiempo perfecto, aquel tiempo de Dios del que me hablabas, pero la verdad, no creo poder soportarlo, soy un simple mortal que no fue bendecido con tu Amor por esa Fe que trataste de enseñarme, y me aferro entonces a las palabras de tus pies andando en silencio, en medio de tu despedida y de mis lágrimas, aquellas que cuando cerraste tus ojitos me dijiste: te voy a esperar, más toma el tiempo que Dios te da ahora, y espera en el… y… te fuiste, me quede solo y abatido como si hubiera perdido no una batalla, sino toda la guerra… y aquí estoy ahora, confiando en el recuerdo que me prometiste… aquel “te voy a esperar”… sin tener un reloj ni menos un calendario para contar los días y las horas, porque ya sin estos siento que se me marchitan los pulmones que me hacen respirar, y aún a pesar de querer no despertar al nuevo dia, me despierto… o mejor dicho, me despierta una lagrima deslizándose a lo largo de mi rostro… e imagino que eres tu quien acaricia mi cara, y que al mirarme me dices cuanto me amas…; me he alejado de todo y de todos, y el silencio me saluda cada día de manera más íntima, y trato de hablar su mismo lenguaje, pero te confieso que tengo miedo, miedo a perderme en el desvarío y de no volver a recordarte, por eso estoy aqui ahora… en nuestra habitación de paredes azules, andando sobre tus pasos que son memoria… hablándote en silencio sin saber si tu me escuchas, y recurro a Dios, aquel que ahora es toda mi compañía, y le pido… que no me deje en esta soledad que me mata un poco cada día, y también le pido… que te diga… lo mucho que Te Amo, porque siempre te lo digo, en nuestra habitación azul, donde te prometí que siempre… siempre, te recordaría… hasta que te vuelva a ver…

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  • Autor: Alejandro Iza (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 28 de julio de 2026 a las 00:35
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 2


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