Las personas mueren

Alexandra Quintanilla

Las personas se mueren, creo que es un hecho pero… ¿el efecto?
Gravitación de sentimientos inciertos.
Las personas están un día hablando contigo sobre cualquier cosa y, al otro estás tú en una ausencia infinita tratando de no decir nada para pensar en tantas cosas que es mejor tragarse. 
Como una hoja recién escrita volando hacia el mar inmenso que es el alma.
Yo, quisiera saber cuánto tiempo dura este sentimiento. 
Ayer vi a mi abuelo penarle a la nada de un nieto fantasma y, pienso que es mejor resignarme a mantener esta especie de algo encerrado y, dejarlo salir cuando el mundo se ha dormido y se ha olvidado de mi.
Quisiera no existir para no haber tocado con los nudillos de mi corazón esta pena, pero, bah, estar en el mundo es respirar cosas ajenas.
Solía entablar estas conversaciones con alguien, pero ella se ha ido.
Solía ser tan sensata que mi insensatez se pausaba en ella.
Ahora, solo estoy yo y mi tontera.
La incapacidad de ver al mundo sin una minúscula fracción de cosa buena.
En ocasiones, mientras los vivos seguimos distinto camino nos reunimos a través de esos recuerdos.
Pero yo, me pierdo ante la curiosidad de nacer sufriendo y yacer en lo mismo.
¿En dónde está el color del sol ante mis ojos?
Creo que lo he dejado pasar bajo la tormenta de lluvia que se esparce dentro.

  • Autor: AleQ (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 27 de julio de 2026 a las 18:52
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 6
  • Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, ahero, Noa Subin
Comentarios +

Comentarios1

  • ahero

    Hay textos que describen una emoción; este intenta comprenderla. Creo que esa es la diferencia. No habla de la muerte como un hecho, sino del vacío que reorganiza la vida de quien permanece. Me pareció muy poderosa la idea de que el duelo no solo consiste en extrañar a alguien, sino en descubrir que también se fue una versión de nosotros con esa persona. Y el cierre me dejó pensando: a veces el sol no deja de brillar; simplemente hay tormentas interiores que no nos permiten verlo. Gracias por compartir un texto que no busca respuestas fáciles, sino que se atreve a hacer las preguntas difíciles.



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