Gitana

Garo de Hasta



Me acostumbre a tu presencia,
a tus besos, caricias y abrazos,
me acostumbre a tu ternura
y la dulzura furtiva de tus labios,
me acostumbre a tus gemidos,
encendidos en trémulo orgasmo,
me acostumbre a tus suspiros
que rompían los largos silencios,
me acostumbre a tu persona,
jugando a que nos amábamos,
mientras nuestras almas rozaban
y nuestros cuerpos se entregaban
entre sudor, sexo y besos robados, 
y llegó el final del sueño, inocente,
que esperaba finalmente alargarlo
y no será queme duela la despedida,
que ya había anticipado su llegada,
me duele que en tu mirada, húmeda,
vi la esperanza escondida, frágil,
que solo esperaba un "te amo".



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