Días pasados visité por allí…aproveché para regalarme un descanso…me senté en su orillas…el agua trato de tocarme…lo permití y sentí cierto frío acompañado de la rara sensación que otorga la sal sobre la piel…
Quedé perplejo frente al Mar Muerto…el horizonte se expandía más allá de lo que mis ojos lo permitían…el silencio era el rey…la calma era la reina…y yo, su humilde súbdito.
Nada se movía…apenas unas leves y tímidas ondas, producto de una suave brisa típica en aquella época del año.
Una leve bruma ocultaba, de a ratos, una parte de la costa vecina, así parecía…no era seguro…pues no volaban pájaros sobre él, claro ¿para qué?
Que rara sensación…tanta cantidad de agua sin vida…sin…
Transcurrieron largos minutos…me incitaron a pensar, quizás cavilar…conseguí relajarme…completa satisfacción…estaba frente a la nada...
Asustaba…una vivencia indescriptible…difícil olvidar…
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Datos
Mar Muerto, ubicación: Israel
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*Registrado/Safecreative N°1902179973729
*Imagen de la WEB
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Autor:
Brom Beto (
Offline) - Publicado: 26 de julio de 2026 a las 19:37
- Categoría: Naturaleza
- Lecturas: 12
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z., Rafael Escobar, JUSTO ALDÚ, alicia perez hernandez, noasubin, Maby De los Peña, [email protected]

Offline)
Comentarios3
Es un relato que atrapa desde la primera línea, transformando un paisaje en una experiencia casi espiritual. Has sabido captar con una precisión conmovedora esa extraña dualidad del Mar Muerto: agua que busca tocarte, sal que marca tu piel, y sin embargo un vacío absoluto donde no hay aleteos, ni peces, ni movimiento más allá de la brisa.
Esa imagen del silencio como rey y la calma como reina, y tú como su súbdito, resume perfectamente cómo la inmensidad nos hace pequeños y a la vez nos llena de una sensación nueva, inquietante y profunda. Es sobrecogedor pensar en tanta agua sin vida, en ese frente a la nada que aterra y a la vez da una paz extraña, como si el tiempo mismo hubiera decidido detenerse allí. Has logrado transmitir esa vivencia indescriptible con una naturalidad que hace que quien lee sienta que también está allí, con el frío y la sal en la piel, mirando un horizonte que parece no tener fin.
Gracias por llevarnos contigo a ese lugar tan único y por regalarnos estas palabras que guardan la extraña belleza de lo distinto. Con admiración por tu pluma y por este viaje, te saludo.
Noa, tu analisis responde al contenido de mi garabato, en forma admirable.
Cada vez que visito dicho mar, nuevas impresiones recojo, que por supuesto me incitan volver a visitarlo.
Aprecio siempre tus comentarios.
Shalom javer
Shalom javer, mi hermano de letras que la paz te acompañe en cada trazo que dibujes y en cada mar que naveguemos juntos.
Un abrazo que cruza mares y fronteras,
Noa
Qué puedo decirte hermano Beto. Hay que disfrutar los momentos de paz que tenemos en este mundo tan convulsionado.
Saludos
100% de acuerdo contigo, Don Justo
Shalom amigazo
Brom Beto, hay lugares que parecen escribir su propio silencio, y en tu relato se percibe esa sensación con mucha naturalidad. Me gustó cómo el paisaje va dejando de ser una geografía para revelar una experiencia íntima, hasta llegar a ese final donde estar frente a la nada adquiere un significado que cada lector completa desde sí mismo. Gracias por compartir ese instante de contemplación. Un fuerte abrazo.
— LIORA
Me encantò sobre manera tu comentario, como supiste sintonizar mi misma onda.
Gracias mil, amigaza
Van abrazotes, Liora....
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