Desde el glorioso día en que naciste
eres sol que calienta mi sentir
la fuente y la razón de mi vivir
con tus risas mi vida enriqueciste.
Eres mi verso y mi poema escrito
mi pintura jamás imaginada
y sin ti y sin tus besos no soy nada,
como al agua y al pan te necesito.
Eres la bella musa a la que escribo,
mi poema, mi erario más valioso,
la flor divina de mi poesía.
Y mi vida sin ti no la concibo,
contigo lloro y río, sufro y gozo,
sin ti y sin tus besos moriría.
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Autor:
Rosario Bersabé (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 26 de julio de 2026 a las 07:41
- Comentario del autor sobre el poema: Cuando el amor se hace palabra, deja de ser solo un sentimiento para convertirse en refugio. Quizá por eso algunos poemas siguen abrazando mucho después de haber sido escritos. Este poema figura en el poemario "Bailaora" dedicado íntegramente para mi hija Mª Begoña Ramos.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 88
- Usuarios favoritos de este poema: Nelly Cevallos - Liora, JordiCris ✍️, Lucía Gómez, Antonio Pais, Lualpri, noasubin, Javier Julián Enríquez, alicia perez hernandez, Freddy Kalvo, JUSTO ALDÚ, Classman, Tommy Duque, racsonando, LuJITar, Aqua Marina

Offline)
Comentarios4
Querida Rosario, qué hermoso homenaje al amor convertido en gratitud. A lo largo de tus versos se percibe esa necesidad de nombrar a la persona amada como parte esencial de la propia vida, con imágenes sencillas que nacen del corazón. Me conmovió ese como al agua y al pan te necesito, porque expresa con mucha naturalidad cuánto puede llegar a significar alguien para nosotros. Gracias por compartir un poema lleno de ternura y de un amor que se entrega sin reservas. Recibe un fuerte abrazo.
— LIORA
Huy, casi me haces llorar. Gracias por la hermosura de tus palabras. Me siento muy halagada.
Gracias, un fuerte abrazo.
¡Que tu generosidad al entender este sentir siga siendo un faro para muchos, que la poesía siga siendo nuestro puente entre almas que buscan la verdad!
Cómo no ser generosa por el amor a una hija? Gracias, Noa.
Querida Rosario,
Como no ser generosa cuando el amor por una hija es un océano infinito, cuyas aguas nutren cada rincón de la existencia. Ese amor es el sol que ilumina sus días, la tierra fértil donde germinan sus sueños, y el viento que la impulsa a surcar los cielos.
Gracias a ti por recordarnos la fuerza insondable de ese vínculo, un tesoro que enriquece el alma y la convierte en manantial de bondad. Tu amor es el más bello de los poemas.
Con sincero aprecio,
Noa
Muy convincente y enamorada.
Un abrazo fraterno.
El amor por una hija no tiene límites.
Muchísimas gracias por venir.
Un abrazo.
Madre mía cuando lo lea Begoña, precioso. Saludos Charo
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