Hambre de libertad

Alex Pantoja 23

Ten cuidado: a veces un buey pillado
de las calles mira y mira hacia lugares
y libros muy prohibidos,
visita lugares prohibidos,
piensa en cosas prohibidas
y hablará de casos
prohibidos.
«Señor, ¿y qué haremos
con ellos?».
«Hay que tratar de encasillarles
sus pensamientos, distraerlos
con algo de arte o crisis
económicas;
si no, el resto del rebaño
pensará igual que él
y abandonarán sus percepciones
y el consumismo».
«¿Y si eso no funciona, señor?».
«Entonces hay que sacrificarlo;
es mejor eso que perder
todo el rebaño».
«¿Qué es lo que buscan ellos,
señor?».
«La libertad... Están muy sedientos de
libertad, tienen hambre de libertad,
tienen sueños de libertad.
Tienen el don de ser demasiado
cuerdos para ser sumisos
y muy soñadores para ser de este
mundo. ¿Recuerdas aquel
último que amenazó
con infectar a todo el rebaño con
ideas liberadoras y sueños?».
«Sí, claro,
aquel se llamaba Jesucristo».

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