CIELO Y TIERRA

Lourdes Aguilar


AVISO DE AUSENCIA DE Lourdes Aguilar
En cada oportunidad que se presente estaré con ustedes
Mientras haya vida habrá poesía


Amor se dice cuando la mano palpa

Esa otra que por la calle nos acompaña

Amor se dice trasmite por los labios

El aliento que enerva los sentidos

Amor que por la piel se esparce

Como licor embriagando cada poro

 

Tierra y cielo pasan desapercibidos

De tan común al caminar o al mirarlo

Pero la magia escapa a los sentidos

Ambos se desvanecen  un momento

Al ahondar más allá de lo evidente

 

Tierra y cielo eres

Tierra para tocarte y para soñarte cielo

Pues aún en dos equidistantes puntos

Tierra y cielo se unen

Tiembla mi ser cuando penetras

A  esos mundos que la física doblega

Temblor y huracán a mi costa llega

Puntual que me eleva a las alturas

Donde solo el amor en sus misterios

Como látigo y corola los transita

 

Pues genuino es el amor que perdura

Desafiando el tiempo y las fronteras

Ni voz ni textos explican cómo

El amor en mi existe o se transforma

Yo cual princesa aislada en su torre

Sensible solamente a los silencios

A las letras y a ciertos ritmos

Bastan por ello unos cuantos

Para romper cerrojos y candados

De la alta torre visitar tu lejano cielo

Tocándolo cual si fuera suelo firme

 

Y que digan que me atan imposibles

Qué sabe la gente de los prodigios

Que un amor obra cuando se instala

Y se desarrolla como perla en su otra

Qué sabe la gente de pasión desatada

Cuando el sortilegio se torna sólido

Como arena, roca o árbol golpeados

Por el rugir constante de los vientos

 

Qué sabe la gente en sus dogmas

cómo arde la sangre en madrugadas

cuando el amor es real entre las sábanas

y si ese gozo para otros es puro delirio

enajenación o hasta súcubo maldito

es su solidez causal de tal prejuicio

 

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  • Autor: Lourdes Aguilar (Offline Offline)
  • Publicado: 22 de julio de 2026 a las 12:56
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 7
  • Usuarios favoritos de este poema: Sheilo Sanz
Comentarios +

Comentarios1

  • Una voz

    enajenación o hasta súcubo maldito

    es su solidez causal de tal prejuicio

    La maldición nunca fue amor en la vida, creo que nos hablas de sexo que es otra cosa por si sola.

    Dios te bendiga.



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