DIFUNTO

Ramón Olivares

¡Quiero saber tu nombre!

visitas un altar multicolor,

rostros ocultos entre velas

fotografías de antaño que perdieron su color

 

Aromas que evaden tiempos lejanos,

sutil recuerdo de tu ausencia,

caen los pétalos de cempasúchil

y se esparcen entre los candiles.

 

A medianoche se escucha el silencio,

y los gatos quietos observando.

no se acercan por los visitantes

que deleitan el aroma a café y chocolate.

 

El humo de las velas dibuja siluetas,

mujeres sonriendo y caballeros fumando.

estampas de recuerdos lejanos

invaden perfume exquisito de un lugar santo.

 

¡Quiero saber tu nombre!

El motivo en que visitas mi altar de flores.

Me he acercado varias veces en estos días

esperando a tu respuesta

 

He tomado un dulce del altar,

rareza de no sentir su sabor.

Bebo un licor añejo y siento que quema

¡Amargo! ¡Áspero! Ha perdido su encanto.

 

¿Dime quién eres?

¡No recuerdo tu rostro! Tu voz y encanto.

¡No importa! Llena tu alma de perfume santo,

de aromas frutales y bebidas.

¡Estás invitado!

 



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