Inspírate en esta imagen y hace tu mejor poema.

Jaime Correa


Ustedes son los dueños de escribir lo que piensan


Hermoso cumulo de nubes andantes, atrapando una mirada distraída, que no parecía distante, de un momento que soñaba, con flébil inspiración.


Nubes que abrazan
Sobre el azul que no se agota,
dos nubes se abrazan suavemente,
como si el cielo mismo hubiera puesto
su corazón a la vista de la gente.
Bajan montañas verdes y quietas,
bosques que miran sin hablar,
mientras ellas, de paso lento,
dejan su huella en el aire claro.
No corren, no se apresuran,
solo son, y nos recuerdan:
también el cielo sabe amar.
Noah Subin


Blancos navíos de un mar invisible,
viajeros del viento, de bruma espectral,
cruzan los cielos de forma apacible,
buscando en la tarde un puerto final.
A veces son rostros, a veces rebaño,
castillos de aire que el sol desvanece,
tejidos de sombras, del tiempo y el año,
que la furia del aire levanta y mece.
Se tiñen de oro, de rosa y violeta,
cuando el ocaso comienza a caer,
y guardan la luz como un gran profeta,
antes que la noche las haga perder.
Oh, nubes errantes, de agua y aliento,
misterio colgado en la inmensidad,
testigos callados de cada momento,
suspiros del mundo y su libertad.
El desalmado


Hermosa nube blanca,
blanca como la cordillera,
manto de mi patria
y de araucarias milenarias.
Déjame habitar
ese puro y blanco,
ese aire que aroma,
ese epicentro del viento
donde nacen mis deseos.
¡Puro Chile!
Cielo azulado.
Más que brisas:
poemas, escritos.
Neruda, Mistral,
cantándole al viento.
Ese mar que me baña,
tranquilo me aviva.
Moja mi pluma
y escribe montañas.
Y que a veces,
solo a veces,
la nube se ponga gris...
para recordarme
que mi cielo preciado
es tener los pies
en la tierra como si tuviera
AIRE DE CORDILLERA...
*Baltasar Tarso*...20/07/26


Entre la espesura y la fantasía de las montañas
se encuentra el último deleite del hombre,
la luz que baña mi sangre y las heridas
que surgen de mi propio nombre.

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Comentarios2

  • max 2024

    Vagabundo del Viento y la Niebla

    En la vastedad del cielo, donde el azul se funde con el olvido,
    una nube solitaria flota, un barco blanco sin capitán.
    Su forma cambia con cada ráfaga, una escultura efímera del viento,
    mientras yo, el vagabundo, la sigo con la mirada desde la tierra.

    He caminado por caminos de polvo y senderos de piedra,
    mis pies cansados han recorrido valles y montañas,
    pero mi espíritu sigue a esa nube, buscando un lugar donde descansar.
    Ella me habla de libertad, de la ligereza de la vida,
    de la impermanencia de todas las cosas.

    En la nube, veo mis propios sueños, mis esperanzas y miedos,
    flotando en el éter, esperando a ser realizados o olvidados.
    Ella me recuerda que soy solo un viajero en este mundo,
    un espectador en el gran teatro de la existencia.

    El viento me empuja, la niebla me envuelve,
    mientras sigo mi camino, guiado por la estrella de la nube.
    En mi soledad, encuentro compañía en su presencia,
    y en su silencio, encuentro las respuestas que he estado buscando.

    Soy el vagabundo del viento y la niebla,
    un buscador de la verdad, un amante de la libertad.
    Y en la nube solitaria, encuentro mi reflejo,
    un recordatorio de que yo también soy solo un sueño,
    un suspiro en el viento del tiempo.

  • MISHA lg

    son copos de azúcar de figuras imaginarias
    en mi tiempo, imagino tu rostro y miro
    como te difuminas, sabes quisiera ser
    una de ellas y asi... llegar a tu lado
    rodearte de sol, de algarabía,
    quisiera mi cielo, ser tu nube , tu sol
    tu universo

    MISHA
    lg

    • Jaime Correa

      Gracias estimada Misha, por tan agradables comentarios.



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