SABOR A PUEBLO:

lorenzo salamanca garcia

Rincon donde 

el peso de la memoria

se reconcilia

con el miedo al futuro.

Aunque el tiempo pase,

seguimos haciendo

las mismas cosas:

"Mi cepillo de dientes 

es el amarillo".

Mesa abierta 

donde caben todas las sillas:

Familia que se expande 

más alla de la sangre.

Tertulias 

sobre temas recientes,

que van hacia atrás,

cual abanico que se abre:

"A menganita, antaño,

le paso tambien eso".

Libros colocados en estantes

 que dibujan el camino

de nuestra vidas:

De vuelta,

en cada viaje 

regresamos 

con alguno:

"Cuando tenga un rato,

volveré a leerlo

y recordar viejos tiempos".

Estancias en cuyos muros

cuelgan pinturas propias:

Nuestra pequeña Altamira.

Cuadra sin animales,

repleta de bicicletas

con las que recorrimos 

 muchos kilometros:

¡Todo estaba próximo!

En un arca,

guardada en un sobre,

una fotografía 

 con el Papa santo:

Ese que miró para otro lado

en el asunto de la pederastia

y sometió al ostracismo

a los teólogos 

de los pobres.



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