Esta es tu casa,
eres su campeón,
lancemos los dados,
¿Qué perdemos hoy?
Mientras las cartas, el vicio y el humo
moldean este lugar,
no tendré un as bajo la manga
ni nada más que apostar,
pero en el casino de la decepción
aún me puedes encontrar.
En esta retórica ficticia
la moneda de la expectativa
y la ilusión se desvanecieron,
solo quedó yo a mitad del tablero
incapaz de recuperarme en el juego.
Veamos qué dice el azar,
los números en la ruleta
tendrán que dar,
estoy apostándolo todo
y no pienso retirar.
Soy un perdedor jugando,
aún así no me retiro,
porque de ti aprendí
que apostar es divertido.
Aunque ya no espero ganar o perder,
ya no espero el 21 en Black Jack,
o gritar ¡BINGO! con los vejestorios,
apostar es divertido,
y en el casino de la decepción
sigo perdido
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Autor:
CB (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 17 de julio de 2026 a las 00:31
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 5
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z.
- En colecciones: Corazón en Mil Pedazos.

Offline)
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