Casino de la Decepción.

C_B

Esta es tu casa,

eres su campeón,

lancemos los dados,

¿Qué perdemos hoy?

 

Mientras las cartas, el vicio y el humo

moldean este lugar,

no tendré un as bajo la manga

ni nada más que apostar,

pero en el casino de la decepción

aún me puedes encontrar.

 

En esta retórica ficticia

la moneda de la expectativa

y la ilusión se desvanecieron,

solo quedó yo a mitad del tablero

incapaz de recuperarme en el juego.

 

Veamos qué dice el azar,

los números en la ruleta

tendrán que dar,

estoy apostándolo todo

y no pienso retirar.

 

Soy un perdedor jugando,

aún así no me retiro,

porque de ti aprendí

que apostar es divertido.

 

Aunque ya no espero ganar o perder,

ya no espero el 21 en Black Jack,

o gritar ¡BINGO! con los vejestorios,

apostar es divertido,

y en el casino de la decepción

sigo perdido

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