Recolectora de racimos,
prefiero crecer donde tú me veas.
Filtrar tu aliento, condensar tus labios
al dibujarte besos
y nutrirme del rocío que al amanecer
te llena de soles las pestañas.
Y si toca menguar porque una borrasca
encontró sin lámpara a mi sombra,
tu abrazo es mi escondite
donde el fragor se disipa
y tu claridad me es dada
como un primer paso en el camino.
Te recorro de a poco, de memoria
te aprendo con los sentidos
como una lección que sin cesar repaso
porque soy lento de vista
y ciego de asombro
al abarcar lo inabarcable.
La misma línea del párrafo
fluye como el margen de un río;
el numeral que vez tras vez te suma
en mis incontables dedos
resulta siempre en una: tú igual a ti,
irrepetible, unívoca y multiplicada.
Y solo entiendo que estás aquí,
en el fin del azar,
en el principio de la suerte.
Olvera, P. México, 04 de julio de 2026
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Autor:
Pedro Olvera (
Offline) - Publicado: 16 de julio de 2026 a las 21:37
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 7

Offline)
Comentarios1
Excelente, un abrazo
Muchas gracias, compañero Nicolás.
Abrazo de vuelta.
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