Hoy solo me acompaña,
el llanto de las cuerdas.
Con las que te lleve líricas y poesías,
mi acústica guitarra, con sonido sonoro
ya no se le oye el tono, ni produce armonía.
Sus cuerdas van sonando, con dolor y con pena,
ya no se oye el sonido, de menor o mayor,
tan solo con mirarla, es como una condena,
¡¿cuánto daría Dios mio, por volverla a encontrar?!
Mis versos ya no riman, como antes lo hacía.
Puesto que el alma mía, se murió en el pasado.
Hoy tan sólo he quedado, mendigo en la pobresa,
no existe sutileza dentro del alma mía.
Ya los lirios del valle, han muerte de tristeza,
la magnolia del campo, se durmió para siempre,
y murieron con ella, sus carpelos floridos,
igual que como muere un poeta perdido.
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Autor:
manuel rosario (
Offline) - Publicado: 15 de julio de 2026 a las 22:13
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, manuel rosario

Offline)
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