"Todos tenemos un monje sentado en el hombro izquierdo y un cavernícola esperando turno en el derecho." 😄
SE ME VAN LAS LUCES
Yo era un ángel con incienso,
aura intacta, de porcelana;
me abrazaban los inciertos,
hasta el karma me mimaba.
Ser de luz, todo en calma,
gurú de media estampa;
los insultos me resbalan,
rezaba en voz muy baja.
Pero hay días, camarada,
que el suministro se esfuma:
la bondad se desmaya
y me late la amargura.
Entonces me pongo oscuro,
como eclipse sin aviso;
mi zen, tan sabio y seguro,
se afila como granizo.
Ya no escucho los chakras,
ni mantras, ni los gongs;
ya se me sueltan los puños
y muerdo sin compasión.
Lo que era onda expansiva
se vuelve carga explosiva,
y al que toque mi paciencia
le regalo la deriva.
Después, como si nada,
vuelvo al loto, incienso y té...
pero con una mirada
que dice: “¡No jodás… andate al carajo!”
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Autor:
Wii (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 15 de julio de 2026 a las 21:50
- CategorÃa: Reflexión
- Lecturas: 10
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z., Rafael Escobar, Tommy Duque, Jaime Correa

Offline)
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