Tres Aguas

Arih

Tres Aguas Hoy vi un lugar donde nadie discutía quién pertenecía a quién. El río llegaba con su historia. El mar con la suya. Y entre los dos, una pequeña laguna salobre decidía no escoger un bando. Existía. Recibía. Transformaba. Vi hombres pescando con una cometa. Pensé que era una de las formas más hermosas de confiar. No lanzaban la red contra el viento. Hacían del viento su compañero. Y entonces entendí algo. Quizá la vida nunca nos pide elegir entre el río y el mar. Tal vez nos invita a convertirnos en esas terceras aguas Arih


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