Es la belleza soplo; es luz, es viento,
un destello fugaz que el mar encierra,
gracia breve que embellece la tierra,
que aquieta el alma con su dulce acento.
Mas no es tan solo efímero momento,
pues cuando el cuerpo a la vejez se aferra,
el alma guarda la virtud que encierra
venciendo al tiempo con su claro aliento.
La rosa mustia dejará su huella,
y perderá su brillo la hermosura,
mas el arte conservará su estela.
Que el alma pura, al contemplar la estrella,
halla en lo invisible sutil dulzura,
es la belleza luz que nunca vuela.
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Autor:
Juan Roldan (
Offline) - Publicado: 15 de julio de 2026 a las 05:39
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 8
- Usuarios favoritos de este poema: Mª Pilar Luna Calvo, Ana Mozas García, Nelly Cevallos - Liora, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Comentarios2
Gracias Juan por tan bello soneto. La belleza sigue siempre viva, tú la haces sempiterna en este.
Juan.
Mientras avanzaba por el soneto sentí que la belleza iba cambiando de rostro. Comienza en la luz, el viento y la rosa, pero termina encontrando su lugar en aquello que el tiempo no consigue marchitar. Ese recorrido le da unidad al poema y hace que el último terceto cierre con una serenidad muy lograda.
Un cordial saludo.
— LIORA
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