Seguir por delante, a pesar
del centenar de lunas
que se dispusieron a moverme por la marea.
Seguir en esos pasos que quieren ser huida, de una nostalgia nihilista
donde se pausa el cotidiano, acompañado de calma frente al vacío,
solo puedes caminar hacia atrás, volver como llegaste
para entender que ningún propósito se desgasta más
que la piel ajando en cada intento, probando, insistiendo,
en esta caminata con sentido obligado,
susurrando al oído la alerta de incendio
en un barco con timón cambiado.
Por aquellos que han escuchado el crujir de un alma
llegando a percibir el olor putrefacto
del ser que yace tendido dentro del cuerpo
desplazando su existencia;
son por poco, humanos buscando piedras
donde tomar altura y ver sobre la pandereta.
No creo en contemplar la ruptura de la confianza
ni en la libertad que trae la constancia del absurdo,
pues habita a menudo la curiosidad
por cuando se ordenará el caos,
aunque solo sirva para perpetuar las ilusiones
o las añoranzas que desvían hacía el alivio.
Así la vigilia se hace más espesa, casi rugosa;
levantar la cabeza para volver a bajarla,
metiendo las manos empuñadas al bolsillo
reteniendo el frio de la indiferencia de esta nueva dictadura;
arremete contra la mutualidad apelando al humano desechable
abrazando la inmensidad natural del horizonte
que despide los segundos
marchitando la sonrisa de los amantes.
Se van historias y personajes,
nadie queda para llegar a tocar la puerta,
los conocidos son árboles en el infierno de Dante
ofreciendo sombra a los amigos
que siguen marchando dejando una estela de luz
desvaneciéndose en el camino emprendido.
Sigo y es casi por inercia, roto, sucio
desesperanzado pero erguido
cuando toca inhalar profundo con los ojos cerrados,
recibiendo al destino que solo propone un día mas
uno tras otro, para seguir girando
y así respiran los corazones cansados.
-
Autor:
Oscar \"Chato\" Fuentes (
Offline) - Publicado: 13 de julio de 2026 a las 17:20
- Comentario del autor sobre el poema: Será la propia vida encapsulada en la carne que obliga a poner un pie en tierra, es la misma que estando roto, ansioso y destruido condena a volver a intentarlo, hasta que la piel aguante, que la mente prenda o que la curiosidad deje de girar. Poema escrito en 7 estrofas con rima mixta, arrítmico.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 5
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
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