Cada verano siento algo que no puedo describir. No sé qué nombre darle a este sentimiento. No es claro. Se parece a una especie de recuerdo o nostalgia de algún lugar, o de algo que supera mi capacidad de aferrarlo. Especialmente cuando la luz del sol del mediodía se filtra por la ventana, y cuando la brisa suave acaricia los bordes de las cortinas. Los sonidos lejanos que llegan desde lejos, todo eso despierta en mí una tristeza tenue y una sensación extraña.
Ahora estaba pensando que tal vez esto esté relacionado con el primer verano en el que nací, cuando el mes de junio, que es el umbral del verano, fue la puerta por la que caí al mundo. Y fue la primera cosa o estación que recibí con la primera respiración que entró en mis pulmones. Y quizás desde ese momento el verano llevó la huella inicial de la primera visión del mundo, y cargó la primera tristeza.
No quiero interpretar las cosas de una manera metafísica, sino de una manera psicológica o quizá más poética. Y por eso tal vez no haya una explicación para este tipo de sentimientos o nostalgia que me invade, porque es una nostalgia de lo que fue antes de todo, una nostalgia de la nada previa a la existencia, previa al nombre, al sonido y a la encarnación; es la nostalgia de lo anterior al tiempo.
Tal vez la luz del verano se cruza con el primer estremecimiento de mi cuerpo cuando caí en manos del mundo, donde se recuerda la transición de la no-existencia a la existencia, y del silencio al ruido. A pesar de que mi filosofía es en cierta forma pesimista, lo que escribo ahora no lo escribo desde una perspectiva 100% pesimista, sino desde una sensación que se parece a estar de pie ante el primer acontecimiento.
Cómo mi cuerpo recibió ese evento y permaneció recordándolo de una forma extraña mezclada con una especie de sueño. Siempre me pregunto cómo mi cuerpo quizá haya almacenado ese evento como una especie de memoria, porque el cuerpo piensa y recuerda.
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Autor:
Rabaa Alkhateb (
Offline) - Publicado: 13 de julio de 2026 a las 14:21
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 12
- Usuarios favoritos de este poema: ANGHELUZ., El desalmado, alicia perez hernandez, Osler Detourniel, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Comentarios1
Una hermosa خطبة que honra a tu apellido, aunque sin ninguna carga moral. Solo un manifiesto personal lleno de belleza.
Muchas gracias por sus lecturas profundas ✨
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