Bajo la misma luz que nos expone, recorremos la distancia exacta entre dos cuerpos. Toda herida es un eco. El otro es el límite de mi propia sombra, un puente de carne tendido sobre el vacío.
Nos buscamos en el tumulto, extranjeros que comparten la misma sed, el mismo alfabeto de miedos y de asombros. Una mano que se extiende no busca el nudo; busca el pulso al otro lado de la costra.
El rostro en la penumbra del andén pide ser mirado: su dolor es el invierno de todos, un peso vertical que compartimos sin saberlo.
La red que nos sostiene está tejida con este silencio denso.
Abajo, la tierra tritura nuestras diferencias volviéndolas el mismo limo oscuro. Arriba, seguimos sosteniendo el cielo con los hombros entrelazados, un tejido de costillas que resiste el viento.
Cuerpo a cuerpo.
En la grieta.
Sin distancia.
Antonio Portillo Spinola ©
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Autor:
Spinoport (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 13 de julio de 2026 a las 12:22
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 16
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, alicia perez hernandez, Salvador Santoyo Sánchez, Salva45, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
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