Hoy vuelvo a tener el inmenso honor de compartir este dueto con el gran poeta Justo Aldú, sobre todo con un gran amigo. Y es que cuando el amor por la poesía y su esencia se entrelazan con la amistad, escribir se convierte en un privilegio del alma-
Carmen Diez Torio en el dueto "CUANDO LA TARDE NOS NOMBRA", mayo 17 de 2026
Hoy el silencio huele a campanarios
y la tarde pronuncia tu nombre con voz de lluvia.
Alguien ha deshojado la música del viento
para cubrir tu ausencia
con un mantel de nubes encendidas.
Traigo flores blancas, Carmen,
porque la nieve también sabe florecer
cuando el corazón aprende a llorar despacio.
Las dejo sobre el umbral de tu memoria,
donde el perfume tiene color de eternidad
y la luz acaricia con manos invisibles.
Fuimos dos voces buscando un mismo verso,
dos orillas enlazadas por un puente de tinta.
Escribimos dos duetos...
los primeros para nuestra amistad,
los últimos para vencer al tiempo,
aunque el tiempo, obstinado,
terminara robándonos la última estrofa.
Aún escucho el azul de tu palabra
rozando los cristales de la tarde.
Aún veo el aroma de aquellas conversaciones
subiendo como incienso entre las páginas,
mientras la esperanza bebía
del cáliz transparente de la poesía.
Hoy la ausencia tiene sabor de invierno,
pero tu recuerdo abriga como un sol antiguo.
Las estrellas han aprendido tu nombre
y la luna escribe despacio
la caligrafía serena de tu descanso.
No diré adiós.
Las amistades verdaderas
no conocen la gramática del olvido;
cambian de horizonte,
pero siguen respirando
en la memoria de quienes las aman.
Para ti fueron aquellos dos duetos:
los primeros... y también los últimos.
Ninguna otra pluma ocupará ese lugar,
porque hay páginas que se cierran
sin dejar de latir.
Te recordaré siempre, amiga.
Que los jardines del cielo
abran sus lirios al paso de tu alma;
que el viento te vista de amaneceres;
que Dios recoja tus sueños
como quien guarda una rosa intacta.
Y cuando llegue mi turno de cruzar la distancia,
tal vez volvamos a escribir,
sin relojes, sin despedidas,
sobre el papel infinito de la luz.
Mientras tanto,
dejo estas flores blancas
para que su silencio continúe diciendo
todo aquello que mis lágrimas
ya no alcanzan a escribir.
Descansa en paz, querida Carmen.
JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2026
-
Autor:
JUSTO ALDÚ (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 13 de julio de 2026 a las 08:56
- Comentario del autor sobre el poema: * A la memoria de una gran amiga CARMEN DIEZ TORIO con quien compartí dos hermosos duetos y muchas conversaciones.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 14
- Usuarios favoritos de este poema: El desalmado, Mª Pilar Luna Calvo, Daniel Omar Cignacco, Tommy Duque, Begoña Varona (antes Nelaery), benchy43, Jaime Correa

Offline)
Comentarios4
Descansa en paz, Carmen. Llegué hace pocos meses a esta web y no la pude conocer demasiado, pero siempre tuvo palabras cariñosas para mí.
Si hermano, que descance en paz. una dama muy cariñosa y siento su partida, pero todos tenemos un principio y un fin en nuestro cuerpo, solo queda el recuerdo y las acciones que hicimos en vida.
Gracias,
Que sea feliz en esa dimensión donde se cumplen los sueños. Descansa y se feliz con los tuyos.
Gracias Ma. Pilar. Fue una persona muy especial para mi. Una gran dama. Nos escribíamos aun desde su cama de hospital y me ha dolido mucho su partida, mucho.
Saludos.
Mientras tanto,
dejo estas flores blancas
para que su silencio continúe diciendo
todo aquello que mis lágrimas
ya no alcanzan a escribir.
Descansa en paz, querida Carmen.
Excelente Poeta
Muchas gracias amigo por tus palabras.
Un abrazo.
Descanse en paz.
Permanece en nuestros recuerdos.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.