Después de una vida repleta de acontecimientos
hoy he podido hablar conmigo en el pasado;
entablar un diálogo con varios yo mismo que,
en momentos críticos,
decidieron tomar uno y otro camino
hasta desembocar en el que hoy vivimos.
Sí,
todos ellos están aquí hoy conmigo.
Charlamos sobre el éxito y el fracaso,
sobre los peligros afrontados,
sobre el clima y las inclemencias
y de cómo hemos cambiado.
Hay un niño guapo, rubio, con sonrisa de lado a lado
que me mira sorprendido a la cabeza,
será que me estoy quedando calvo.
Otro se ríe demasiado,
es como si ya estuviera borracho.
Ha cogido el turno del diálogo:
dice que el resto nos hemos equivocado.
El más callado sonríe y nos observa,
es prácticamente coetáneo;
podría decirse que tiene la sartén por el mango.
El yo más triste y desolado
está boquiabierto.
Es como si le hubieran abierto la puerta del sótano
después de estar encerrado mucho tiempo.
Yo les invito a reflexionar:
¿Qué hubiera pasado?
Pero todos coinciden:
Uf, qué dilema,
mejor ni pensarlo.
Que sí,
es algo que salta a la vista:
por su puesto,
se podría haber mejorado;
coincidimos:
quizás ahora disfrutaríamos de mejores vistas
Pero ¿Quién sabe?
¿Puede que
En lugar de castaño
con canas y rizado
ya estaríamos completamente calvos?
De repente, un yo mismo futuro se manifiesta.
Todos hemos coincidido en decirle lo mismo:
- - Mejor no digas nada, uno mismo del mañana –
Una cosa que nunca ha fallado
a lo largo de esta historia nuestra
es el saber que nada es propio,
que todo es dado
y que lo que está porvenir
es el verdadero milagro.
Rubio, castaño,
Intrépido, cobarde,
Iluso, temerario
con pelo y sin pelo
Hoy, por fin, todos estamos de acuerdo.
Quien no dijo nada
por fin se ha pronunciado:
Jajajajajajaj
Jajajajajjajjajajaj
No paraba de reír
y la risa se ha contagiado
de tal forma
que nos duele la mandíbula.
Incluso el que decía habernos equivocado
no reía ni mas ni menos que el resto
ya que era imposible reír más alto.
En cierto momento
Nos hemos sentido
siendo solo uno
con el resto.
Ya no existimos por separado.
Tan y tan importantes
cada uno
y todos juntos,
desde el fondo de aquel sótano
hasta la cima de aquel precipicio
por el que casi resbalamos,
cuando éramos rubios, intrépidos,
más fuertes que una hormiga.
El uno mismo del futuro
ha servido las copas
sin decir una sola palabra
nos ha abrazado uno por uno
Al final se ha despedido:
- - Ha sido todo un privilegio,
os estaré esperando,
hasta luego yo mismos,
en breve,
volveré a reír con todos vosotros
(conservando
este pelazo castaño
con canas y rizado). -
-
Autor:
César C. Barrau (
Offline) - Publicado: 12 de julio de 2026 a las 13:26
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 4

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.