Cuando te canses de andar,
de perseguir horizontes lejanos
y de buscar en otros
lo que un día, sin darte cuenta,
siempre tuviste en mí,
detente un instante.
Mira hacia el camino recorrido
y recuerda el lugar
donde mis manos soltaste,
donde mi voz se quedó llamándote en silencio
mientras tú seguías creyendo
que la felicidad habitaba más adelante.
Quizá entonces descubras
que hay tesoros que no se pierden,
solo se abandonan;
y que el amor verdadero
no necesita hacer ruido para permanecer.
Si un día decides volver,
no vendrás a un lugar desconocido,
sino al mismo refugio
que un día dejaste atrás.
Yo no prometo haber detenido el tiempo,
ni ser la misma persona de ayer;
pero si el amor conserva aún
un rincón donde habitar,
hallarás una puerta abierta,
una mirada sin reproches
y un corazón que aprendió
que amar también es saber esperar.
Porque algunas personas recorren el mundo entero
para descubrir, demasiado tarde,
que aquello que buscaban con tanta ansiedad
siempre estuvo esperándolas
en el sitio del que un día partieron.
NM de la Rosa
(México)
Copyright © Todos los derechos reservados
-
Autor:
NM de la Rosa. (
Offline) - Publicado: 12 de julio de 2026 a las 03:53
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.