Te has ido lejos, mas no de mí.
Un pensamiento recorre tus minutos, te persigue y te busca en el medio de esa nada que te dibuja tan cerca que parecieras pertenecerme. Cada noche engaña la oscuridad a la estela de la esperanza disfrazada de tus ojos que se acercan sutiles y salvajes a robarme un beso, y sádico, me alejas tu boca recordándole al corazón el humo que soy ante tu mirada, la misma que enciende mi ímpetu y le arroja el rocío helado de un temor mezquino esquivando cuando espero en vano que me tomes por los brazos... que sacudas mi piel y mi alma con un te amo y despedaces al fin las ropas de nuestras soledades… que me funda a ti, inmersa en la demencia de los pocos segundos con los que me conformaría con tenerte.
Te has ido lejos, mas no de este temblor que desgasta la absurda espera, esa que no puede renunciarte porque la consume un deseo estéril de desaparecer de los labios las ansias de ese beso que mi ilusión alega merecer, por el que mis letras asoman detrás de la cortina en nuestro preludio interpretado a la medianoche o al mediodía en tenue sonido, o ensordecedor aullido, sin público, excepto dos amantes por instantes.
Ese sonido a infinitos lleva mi devoción asistida por la amargura de morir encerrada en este cuerpo cálido que te aguarda bajo el cobertizo de susurros, donde te busco en jirones, desnuda de prejuicios, indefensa como fiera herida, pero riendo a mordidas y plenilunio dispuesta a dejar en esa corta caricia mi hálito final.
Y en cada adiós cercano me refresca el transpirarte un leve consuelo. Voy haciéndote el amor colgada brevemente de tu recelo para poseerte profundo, tan envuelto en la perdición loca que me tiene adornada en un cruel marco de ébano y prohibición... un dedo acusador posado en la tus labios antes de la palabra al filo del atrevimiento, llevando tu estruendo a mis oídos en la esquina donde me arrollas y luego me abandonas sin escape posible.
Te has ido lejos mientras te beso aquí, lo sabes cuando me dejo llevar por la fuerza de tu mano a través del túnel silencioso donde soy, en esta hora, más tuya que mía, más siempre que nunca... donde soy toda capaz de dejarme llevar por ti, de ti…
Ser en ti, callada y suave.
Yamel Murillo
Anecdotario lV©
D.R. 2016
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Autor:
Yamel Murillo (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 11 de julio de 2026 a las 02:39
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 8
- Usuarios favoritos de este poema: Poesía Herética, Antonio Pais, cblanco53, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Comentarios1
Increible texto lleno de hondura y belleza.Muchas felicidades!! escribir bien es exactamente lo que tu haces.
Un afectuoso saludo
Cristina
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