¿Qué puedo sentir cuando el día
es tan solo un suspiro?
¿Cuándo lo cotidiano es río tranquilo
y el cansancio una hiedra venenosa?
No puedo sentir cuando la tinta
es un espejo y solo reflejo
mi interior, sombra perdida:
mi presencia es viento frío.
No puedo leer… el mito duele.
No puedo hablar… la leyenda calla.
No puedo mover nada, lo cotidiano
me devora… ¿quién soy?
La copia de lo que alguna vez fui;
el color pálido de aquella imagen,
un álbum viejo y desgastado.
¿Quién soy? El horla que bebe solo leche.
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Autor:
David Pech (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 11 de julio de 2026 a las 00:31
- Categoría: Surrealista
- Lecturas: 3

Offline)
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