La fragilidad de la vida
La vida es un hilo de seda fina,
que el viento acaricia sin avisar;
un suspiro que nace con la mañana
y al caer la tarde puede marchar.
Somos hojas que bailan en el otoño,
gotas de lluvia buscando el mar,
un instante perdido en el tiempo,
una estrella que aprende a brillar.
Nada nos pertenece para siempre:
ni los abrazos, ni el dolor, ni el ayer.
Solo queda el amor que compartimos
y el bien que supimos hacer.
Por eso no guardes palabras calladas,
ni dejes un beso sin entregar;
porque nadie conoce el momento
en que el camino habrá de acabar.
Ama despacio, perdona sin miedo,
escucha el silencio del corazón.
La vida es frágil como un cristal,
pero inmensa cuando se vive con pasión.
Y cuando llegue el último ocaso,
que no haya arrepentimiento ni temor;
que puedan decir quienes te recuerden:
"Pasó por el mundo sembrando amor."
ddd53
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Autor:
surcando los momentos (
Offline) - Publicado: 10 de julio de 2026 a las 15:17
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 8
- Usuarios favoritos de este poema: racsonando, Sheilo Sanz, Poesía Herética, Lualpri, Mauro Enrique Lopez Z., Antonio Pais

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