"Un llanto de violines diminutos, por los arboles caidos
donde las ardillas no se rinden"
Henry Alejandro Morales
Poema:
Amanece sobre los escombros de Macuto,
donde el Mar todavìa lame las heridas de las piedras,
La Guaira tiembla aùn en el recuerdo del suelo, pero arriba,
en la copa del almendròn herido, el mundo insiste en su milagro;
Escucho el crujir de las ramas, un repique de garras diminutas,
el chacharreo indomable de las ardillas, su chillido agudo corre por la corteza,
ellas no saben de fallas tectonicas ni de adioses,
solo de la urgencia del fruto y la vida;
Las ardillas no se rinden, lloran por los arboles caidos,
en un llanto de violines diminutos
Miro los arboles que resisten en las plazas agrietadas,
y en el brillo de sus ojos negros descubro: Que Macuto,
guarda intacto un tesoro en sus arboles de pie, la belleza no se ha ido de estas calles,
late en el pelaje encendido que cruza el aire y en la dignidad de su fauna,
que cicatriza el paisaje;
Su ruido es un latido de plata entre las hojas,
una pequeña mùsica de la resistencia, que me devuelve conmovido,
el asombro de estar vivo.
Autor:
Henry Alejandro Morales
10 de Julio de 2026
-
Autor:
HAM (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 10 de julio de 2026 a las 13:35
- Comentario del autor sobre el poema: Las ardillas habitan en los arboles de las plazas y parques de la zona, siendo una atracciòn muy querida por locales y turistas. Desde la gratitud y el verso: Henry Alejandro Morales
- Categoría: Amor
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Noa Subin, Poesía Herética, Tommy Duque, Classman
- En colecciones: DESDE EL JARDIN DE MI GRATITUD.

Offline)
Comentarios4
El leer las obras y los poemas de todos mis compañeros de letras y el escribir desde Macuto en estos tiempos dificiles, me mantiene vivo mientras atiendo a los pobres animalitos de la zona.
Gracias a Dios! y gracias a todos ustedes;
Henry Alejandro Morales
Un brindis por tu talento y esa sensibilidad que nos toca.
Reconozco en ti una chispa creativa y una ternura especial.
¡Buenos días, amigo! Espero que todo esté bien.
Nunca la resistencia y la resiliencia fueron tan adecuadas en una situación tan dura y dramática como la de Venezuela. Amo ese país y mis mejores deseos para todo los venezolanos, especialmente para las zonas afectadas y a mis amigos de Barquisimeto y Carora
Su ruido es un latido de plata entre las hojas,
una pequeña música de la resistencia, que me devuelve conmovido,
el asombro de estar vivo.
Saludos estimado amigo Henry Alejandro Morales
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