El barco navega por mares turbulentos,
y la luz al final de la tormenta aún no se deja ver.
Las olas golpean con fuerza el casco,
el viento desafía cada decisión,
y el horizonte permanece cubierto.
Son el mástil y el timón
los que sostienen el rumbo de la embarcación.
Un capitán con experiencia sabe
que no siempre navegar es avanzar con el viento a favor;
a veces consiste, simplemente, en no dejarse vencer.
La tripulación confía en su capitán
y sigue sus directrices sin perder la esperanza.
Él iza las velas, observa el horizonte
y mantiene firme el timón,
porque un verdadero líder no promete cielos despejados;
promete no abandonar el rumbo
hasta llevar a todos a un puerto seguro.
Mientras las aguas embravecidas golpean el barco,
el capitán no abandona su puesto.
Permanece firme,
porque sabe que es en la tormenta
donde el liderazgo revela su verdadero rostro.
En aguas tranquilas cualquiera puede sostener el timón;
es cuando el mar ruge
que el verdadero capitán demuestra por qué fue elegido.
Pero las aguas en calma
también esconden tormentas profundas.
Hay corrientes invisibles
que desvían el rumbo sin hacer ruido,
y arrecifes que permanecen ocultos
bajo la serenidad de la superficie.
Cuando el peligro no se ve,
la diferencia entre llegar o naufragar
depende de quien sabe leer el mar.
El capitán que conserva el norte,
aunque la vista no alcance el horizonte,
conducirá su barco a puerto seguro.
En cambio, quien pierde el rumbo
confiando solo en la calma aparente,
terminará naufragando sin comprender
en qué instante dejó de escuchar al mar.
Porque el liderazgo no se mide
cuando el viento es favorable,
ni cuando las aguas permanecen serenas.
Se mide cuando todo parece incierto,
cuando el miedo invita a soltar el timón
y, aun así, el capitán permanece firme.
No por orgullo.
No por demostrar que es más fuerte.
Sino porque sabe que, mientras él conserve el rumbo,
la esperanza de toda la tripulación
seguirá navegando con él.
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Autor:
Elmina (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 10 de julio de 2026 a las 08:01
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Offline)
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