Profeta del Silencio Vidente

Evio

 

Yo soy la carne del Señor

Y el Señor es mi carne,

Prima Blasfemia del Profeta.

 

Y el habla y revela un misterio

¡Y el es el misterio!

Que de una rosa, un Dios nace.

 

Y con que amor sus dedos posan 

La marchita copa de la vida,

El silencio vidente del fruto eterno.

 

Alas emergieron del blanco abismo

Volando hacia la noche oculta

Del profeta que entonó al ultimo Dios.

 

Y el mundo nuevamente coronado

Por el latir de los cielos, que sin corazón

Es mío y todos ¡Uno y todos!

 

 

 

Comentarios +

Comentarios1

  • Jaime Correa

    Es la palabra ya escrita que calla



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