No tengo nada y sin embargo todo te lo daría.
y aun así egoístamente todo lo compartiría contigo,
para que veas con mis ojos el amor ciego que te tengo
dejo a tu disposición todo lo mío que no me pertenece.
tengo un cielo estrellado sin estrellas a un metro de mi
un rio de aguas estancadas en plena calma y olas vivas
un puente para que regresen los que nunca se han ido.
pero que está cerrado porque no hay puerta para entrar.
también un jacalito de dos plantas en lo alto del terraplén,
adornado por arcoíris de mil colores monocromáticos
donde la lluvia se seca antes de caer hacia arriba,
un sol que solo sale de noche por que le da calor en el día.
un lugar donde todo lo absurdo que sucede parece sensato
y en el que el sur ha decidido mudarse con su amigo al norte,
donde no está permitido sin excepción grupos de más de uno,
ya que en caso de alguna rebelión sea pacífica y en silencio.
y quien se quiera casar por primera vez debe estar divorciado
según las reglas dictadas por la sociedad misantrópica
donde sin falta sus reuniones se dan cada 30 de febrero
y eso porque la espera es larga si se realiza cada 29 de febrero.
así mismo es como mi mundo está de cabeza sobre mis pies,
donde pensarte se me olvida y si quiero olvidarte es que te pienso
y si te quiero, nunca lo dije, pero tú sabes cómo es que te quiero
donde tu a veces eres yo, y yo en esas veces no me reconozco.
y es que tu mueves todo este sistema que tengo sin organizar
me encanta si sonríes porque parecieras estar molesta,
y con mucho juicio pienso en tu manera que me vuelve loco,
por eso tengo la total certeza de no saber porque te quiero tanto.
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Autor:
VBS (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 9 de julio de 2026 a las 04:21
- Categoría: Carta
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: Lualpri, Mauro Enrique Lopez Z., Antonio Pais
- En colecciones: Las Cartas que Nunca Envié.

Offline)
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