Te haré vivir
En una fiesta veneciana
De máscaras infinitas,
Cambiando de forma
Pero no de sentimiento.
El amor es esta piedra
Que tallamos juntos.
Por dentro jamás muta,
No será agua ni hiedra,
Nunca será viento,
E incluso cuando ya
Seamos escombros
De historia y polvo
De sueños,
No cambiará
El final del cuento.
El terror es este monstruo
Que revivimos juntos,
Por dentro siempre cambia
Como una plastilina,
Nadie conoce
Su forma verdadera
Se adapta a la cruz
De cada persona,
Tiene el rostro
De una quimera.
Y va contorneándose
En los bordes de los renglones,
Va deslizándose
En los pliegues del precipicio,
Solo a un paso del abismo
Puede volver a sentir,
Puede comenzar a escribir
La ilusión del gran relato
El libro del que todos creen
Ser parte de él.
Este no es una poema
Es una confesión
De la palabra maldita
Que en la lengua
Aun quema.
Nunca me vestí de Prada
Fui una princesa de harapos
De feria embrujada,
Una aristócrata del barro
Con la filosofía de otro mundo
Menos violento y más extraño,
Una huérfana de la realeza,
Una trampa de la naturaleza,
Un diamante en bruto
Grafiteado a negro,
Con el sello de mi alma
Como una rama torcida
Una cruz invertida,
Una pieza de tetris
Defectuosa
Porque no encaja con otras.
Y aun asi
No hubo quien
Ante mi presencia
No se congelara,
Ante mi palabra
No cayera,
Ante mi beso
No creyera
Que la rosa de Jericó
En mi boca
Florecería.
Este no es un poema
Son las raices arrancadas
Del centro de la tierra
Como muecas gritando
Vueltas en letras.
Me perseguiste
Durante años
Con tantos nombres
Y tantos relatos,
Fingiendo ser idilico
Cual arcoiris
Hecho solo
De mis colores preferidos.
Mas no hubo embrujo
Que los pasos
Me detengan
Y los deseos
Me confundan.
Hasta que
Cavaste un pozo
En mi destino,
Para que tropiece
Y solo asi sea posible
Unir nuestro camino.
Siempre lo supe:
La mano que me levantó
Fue la misma que me arrojó
A una miseria
Que te hiciera necesario,
A un vacío
Que te diera espacio
Para depositar en mi
Todos tus miedos,
Volviéndome
Una bóveda de secretos,
Llevándote
Todos mis sueños
Como motor
De tu apocrifo éxito,
Que tiene por corazón
Un Frankenstein siniestro
Porque fue construido
Con fragmentos
De todos nosotros
Los juguetes rotos.
Al fin sabrías
Lo que es ser el Sol
Deambulando
En plena avenida
-Con una belleza invisible
Que es muy notable-
Y ya no un fantasma
Vestido de Dior
-Con una belleza notable
Que es muy invisible-
Succionando
El plasma de otras vidas
Para sentir
Un poco de calor,
Le pusiste precio a todo
Mas aun
No descubriste su valor.
Desde que
Hurtaste el manto
De mi identidad,
Desde que
Quebraste a tu antojo
Mi titánica voluntad,
En un espejo roto
Me posé
Viendo mil caras
Menos la mia,
Mi verdadero yo
Estaba a tu merced
Y ya nunca lo encontré
En este oscuro carnaval.
Estamos en una
Fiesta veneciana
De máscaras infinitas,
Yo seré todas
Las personas que amas
Y brillarás
Empapado de mi sangre
Que está hecha
De luz líquida.
En esta metamórfica mascarada
No importa si has de actuar,
Para el crédulo todo será real.
No importa cuanto
Digas la verdad,
Para el necio
Todo será falsedad.
No nacemos
Para seguir un libreto
En la improvisación
Está el gran reto.
Aqui no somos
Los extras
De otras existencias,
Protagonizamos
Las obras
De nuestras vidas.
Este no es un poema
Es un exorcismo
A la inversa
Donde se arrebata
Un don de Dios.
En esta fiesta veneciana
Nunca me vestí de Chanel
Pero cuando camino
Desfilo en una pasarela
En la que solo
El amor es el juez.
Marcho incierta
Hacia la ruta muerta
Sin consciencia
Del peligro
Corro entera
Hacia el fuego
Que me espera,
Y si cada mentira
Fuera una vela
Toda boca
Sería un candelabro.
En esta fiesta veneciana
Me quedo
Mirándote fijo
Hasta el fondo
De tu alma
Y te la retruco
Hasta la muerte,
Miro fijo
Hasta la muerte
En el fondo
Del truco de tu alma.
Seremos dos desconocidos
Que perfectamente
Se conocen,
O seremos dos seres
Que desconocen
Lo perfecto
Y por eso se conocen.
En esta fiesta veneciana
De máscaras infinitas
Me encierro dentro tuyo
Para poder estar conmigo,
Cercana al cofre
Donde aun me tienes,
Porque sos parte de mí
Aunque no me toleres,
Porque te pertenezco
Aunque me liberes,
Porque te amo
Aunque me odies,
Porque aun pesan
Estas cadenas invisibles,
Mientras todos bailan
En esta fiesta veneciana.
En esta excéntrica soireé
De máscaras infinitas
Yo seré todas
Las personas que aborrezcas
Y te apagarás
Ahogado de mi sangre
Que está hecha
De noche líquida,
De estrella derretida,
De Rosa de Jericó
Por siempre dormida,
Mientras todos danzan
En esta fiesta veneciana
Y las almas atrapadas
Observan por la ventana.
Este no es un poema
Es lo que queda
Murmurando
En mis venas embrujadas
Que se abren
Como una gema
Eternamente agrietada.
Julieta Iallorenzi
07/07/2026
-
Autor:
JULIETA IALLORENZI (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 8 de julio de 2026 a las 11:35
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 12
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, Osler Detourniel, Poesía Herética, Loky, Santiago Alboherna, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.