Lamento

Eduardo Villacal (seudónimo)

Lamento no haber estado
cuando arrastrabas tus cruces,
cuando levantabas tus muros,
y abrías zanjas en la tierra
para cambiar el mundo.

Lamento no haber sido
ángel de la guarda.
Al menos, refugio o alivio.

Porque cuando levantaba mis cruces
y abría mis muros,
cuando me arrastraba
en las zanjas del mundo,
fuiste mi alivio y refugio.

Ángel de mi guarda,
lamento no haber estado,
no haber sido,
no haber cambiado la Tierra
para tus pies.



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