Yo Soy el Tiempo! 🌙 🌞 ⭐ 🍂 🍁

ElidethAbreu

Yo Soy el Tiempo!

    ⌛✨

Yo soy quien va sin tregua ni permiso
el huésped que no avisa sus partidas
el trazo que desgasta cada herida
la aguja que dibuja el precipicio.

Soy viento que no duerme en su remiso
caricia que envejece lo que anida
sentencia que desnuda a la medida
reloj sin manecillas ni artificio.

No tengo voz, mas todo me obedece
el mármol, el latido, la memoria
los nombres, los amores… cada ser.

No hay quien me gane, y nadie me merece
me temen, me disfrazan, soy la historia 
y el oro que no puedes retener!

 

© 2026 ElidethAbreu
Todos los derechos reservados.

Comentarios +

Comentarios10

  • Noa Subin

    Tu poesía es el puente etéreo entre lo que se ve y lo que se siente; como el alba que disuelve la noche, tus versos transforman la realidad. ¡Un saludo a tu alquimia literaria!

    • ElidethAbreu

      Muchas gracias querido Noa.
      Apreciado comentario compañero.
      Un fuerte abrazo.

      • Noa Subin

        ¡ElidethAbreu! El aprecio es mutuo.

        Un comentario apreciado es un pequeño tesoro que enriquece el alma.

        Recibe mi fuerte abrazo de vuelta.

      • Freddy Kalvo

        Potente cierre en tu bonito soneto mi estimada amiga ElidethAbreu:

        No hay quien me gane, y nadie me merece
        me temen, me disfrazan, soy la historia
        y el oro que no puedes retener!

        Un abrazo fraterno.

        • ElidethAbreu

          Gracias querido Freddy.
          Apreciado comentario y presencia en este poema.
          Agradezco tu tiempo y se que a todos nos es escaso.
          Un fraternal abrazo.

        • Javier Julián Enríquez

          Muchas gracias, estimada amiga Elideth, por este bello y reflexivo soneto, en el que se aprecia cómo el tiempo, una entidad incesante e inexorable, se manifiesta como el huésped impetuoso que irrumpe sin previo aviso ni autorización y cuya partida tampoco anuncia. Su esencia, pues, reside en un viento perpetuo que ignora la complacencia, una caricia que, con el transcurrir de los años, confiere madurez a todo aquello que cobija, y un dictamen que desnuda la realidad con precisión medida. Por ende, a pesar de carecer de voz audible, toda manifestación de la existencia, desde la rigidez del mármol hasta la fugacidad del latido, pasando por la persistencia de la memoria, los nombres que definen la identidad, los vínculos afectivos y, en suma, cada ser, se somete a su dominio absoluto. Ninguna entidad puede competir con su avance y aunque se le tema y se disfrace, el tiempo es, en última instancia, el hilo que urde la trama de la historia y el oro irrecuperable que escapa a toda posesión.
          Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

          • ElidethAbreu

            Querido Javier Julián, gracias por tu tiempo dedicado a este poema.
            No lo podemos poseer y nos mide el espacio que llamamos vida.
            Un fraternal abrazo.

          • Iván

            Bello, Elideth
            El tiempo. Un gigante que; cada vez que le miramos... sin palabras nos quedamos.

            Saludos 🙏 Que tengas buena noche 🌃

            • ElidethAbreu

              Querido Iván , el tiempo que no logramos domar y por mucho que nos afanemos, el día sigue siendo de 24 horas.
              Aprecio tu presencia y comentario.
              Un fuerte abrazo y feliz noche.

            • El Hombre de la Rosa

              Preciado y bien escrito tu hermoso y bello poema estimada poetisa y amiga Norteamericana Ellie
              Saludos desde España
              El Hombre de la Rosa

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            • Daniel Omar Cignacco

              No hay quien me gane, y nadie me merece
              me temen, me disfrazan, soy la historia
              y el oro que no puedes retener!
              Muy bello

            • Daniel Omar Cignacco

              Este soneto logra uno de los objetivos más difíciles de la poesía: convertir una abstracción —el tiempo— en una presencia viva, inquietante y absolutamente creíble. La voz poética no describe al tiempo; habla desde él. Esa decisión convierte al poema en un verdadero monólogo metafísico, donde la primera persona adquiere una autoridad casi absoluta.

              Desde el primer verso, el sujeto lírico se presenta como una fuerza que trasciende la voluntad humana: "Yo soy quien va sin tregua ni permiso". En apenas unas palabras queda definida una naturaleza inexorable, indiferente a toda resistencia. La sucesión de imágenes —"el huésped que no avisa sus partidas", "la aguja que dibuja el precipicio", "reloj sin manecillas ni artificio"— construye una red simbólica de gran coherencia, donde cada metáfora amplía la anterior sin caer en la repetición.

              Uno de los mayores aciertos del poema es la tensión entre lo concreto y lo abstracto. El tiempo aparece como viento, aguja, sentencia, reloj y oro: objetos e imágenes tangibles que permiten al lector experimentar una realidad que, por definición, resulta inasible. Esa capacidad de corporizar un concepto filosófico es una de las virtudes más altas de la poesía.

              Formalmente, el soneto demuestra un dominio evidente de la estructura clásica. La distribución de las ideas responde con naturalidad al desarrollo tradicional del género: los cuartetos edifican la identidad del hablante y los tercetos la elevan hacia una reflexión universal. El ritmo es sostenido y la dicción permanece limpia, sin exhibicionismo léxico ni ornamentación innecesaria.

              Especialmente brillante resulta el cierre. "…soy la historia / y el oro que no puedes retener" condensa una paradoja de enorme fuerza: el tiempo es, simultáneamente, aquello que produce todo valor y aquello que hace imposible poseerlo. El oro deja de ser riqueza material para convertirse en símbolo de lo más preciado precisamente porque siempre se escapa. Es un final que no solo concluye el poema: lo expande hacia la reflexión del lector.

              En conjunto, este soneto revela una escritura madura, consciente de la tradición y capaz de dialogar con ella sin perder originalidad. Hay ecos de la poesía barroca española, especialmente en la personificación de conceptos absolutos y en la densidad conceptual de las imágenes, pero la voz conserva una identidad propia. No busca sorprender mediante el exceso verbal, sino mediante la precisión de cada metáfora y la contundencia de cada afirmación.

              Es un poema que puede leerse varias veces y seguir ofreciendo nuevas resonancias, una cualidad que distingue a la poesía destinada a perdurar.

            • El desalmado

              Palabras elegidas con precisión y un ritmo envolvente para transmitir un hermoso mensaje sobre la naturaleza fugaz del tiempo. Gracias por compartirlo.
              Un cordial saludo.

            • LOURDES TARRATS

              Oh, amiga Ellie…

              El tiempo, ese viajero sin rostro que no es enemigo pero insiste en llevarse todo lo que acaricia, todo lo que nombra, todo lo que se atreve a existir. Él, que nos mira desde su altura sin prisa, sin culpa, sin tregua, como un dios antiguo que no necesita ser adorado para reinar.

              Tu poema lo convoca con una valentía rara: lo desnuda, lo obliga a confesar que es más que horas y calendarios, que es una fuerza que nos pule, nos hiere, nos salva y nos deshace.

              En tus versos, el tiempo no es solo tránsito: es filo, es eco, es un animal que respira sobre nuestra nuca mientras nos enseña a perder y a recordar.

              Qué hondura la tuya, Ellie.
              Has escrito desde ese territorio donde la vida se vuelve mármol y ceniza, donde cada palabra es un intento de retener lo que ya se está yendo. Y aun así, en tu voz, el tiempo no vence: se vuelve espejo, se vuelve maestro, se vuelve un latido que nos obliga a mirar hacia adentro.

              Gracias por regalar esa luz antigua, esa verdad que duele y alumbra.
              Tu poema es un reloj sin manecillas: no marca horas, marca almas.


              Gracias por regalar esa luz antigua, esa verdad que duele y alumbra.

              Desde mi isla, un fuerte abrazo con cariño, porque:

              POETAS SOMOS...

            • Fabián Berty

              Así nos creamos tiempo, espacio y todo,
              el tiempo deja todo atrás.

              Bellas letras, estimada Elideth.

              Un fuerte abrazo de osito.



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