Te volví a mirar
cómo si el tiempo, después de jugar,
hubiera decidido pedirnos perdón.
Volviste
cómo regresan los ríos al mar,
cómo las lágrimas a las nubes
que un día lloró.
Yo ignoraba
que el destino sabe esperar,
cómo espera el arcoiris,
la lluvia para el cielo adornar.
Y regresaste
y somos fuego ardiente
porque el amor maduro,
no arde menos,es más profundo.
tiene menos ruido y más paz,
menos palabras y más verdad.
Tu piel ya no es solo deseo,
es hogar y aventura,
territorio conocido,pero siempre nuevo.
Nuestros besos
son la calma de quien ha llegado a puerto,
son la pasión que aún se elige,
y la ternura de saberse protegido,
Nuestro amor
Fueron inviernos y despedidas
en caminos perdidos,
es dos mitades unidas en el tiempo,
dos almas frente a frente, aún en ausencia.
Hoy somos
El café compartido, la conversación nocturna
la mirada que encuentra refugio,
el roce de las manos que ya no es recuerdo.
Mis manos recorren tu cuerpo,
cómo recordando un camino conocido
y tú mirada sigue teniendo el poder
de todo mi derredor desaparecer.
Mi lugar preferido
Es ese pequeño espacio
entre tú respiración y la mía,
entre tu piel y mis labios
entre tú nombre y mi voz.
Porque hay amores que no llegan,
hay amores que regresan.
Águila Solitaria
Derechos de autor ®
30/06/2026
Imagen de IA
-
Autor:
Águila Solitaria (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 7 de julio de 2026 a las 13:42
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 3
- Usuarios favoritos de este poema: racsonando, Janna Desiree

Offline)
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