Mi boca apesta a tabaco,
No tendría por qué;
Solo quería tus besos,
Pero el humo aprendió tu nombre mientras me asfixiaba.
Me senté fuera de aquella iglesia donde por última vez te besé,
Esperando que Dios me hiciera el milagro de verte salir,
Entre más aspiraba el humo, más veía a Dios,
Menos te veía a ti,
Y yo...
Solo quería tus besos.
La iglesia estaba tan vacía,
Que la siguiente bocanada abandonó mis pulmones por buscarte,
El humo se paseó por los pasillos, buscándote,
Y volvió solo,
Ni Dios supo decirle dónde encontrarte.
Aspiré otra bocanada, con la esperanza de que tuviera éxito,
Como si el cigarro pudiera devolverte,
Aspiré una y otra vez,
Las lágrimas casi apagaban el incendio en mi boca.
Intenté llamar a los bomberos, y me dijeron:
"Lo sentimos, hay cosas que no podemos hacer,
Cosas que solo Dios o usted pueden lograr,
Como, por ejemplo, apagar ese cigarro".
Se me cerró la garganta,
Y se abrió la cajetilla,
Busqué entre los cigarros, tal vez estabas ahí,
¿Por qué no lo estarías?
Dije:
Los cigarros me matan.
Y tú también.
Agaché la cabeza, como niño que acaba de perder a su madre, entre llanto y aceptación creí volver a oír tu voz.
"Los cigarros te matan", dijo.
Con una diferencia... A los cigarros los eliges tú, aun sabiendo que van a matarte,
Y a mí también me elegiste, aun sabiendo que terminaría haciéndote exactamente lo mismo.
Subí mi rostro,
Me levanté de golpe, estaba solo,
Estaba tan solo como la iglesia,
Como mi alma,
No corrí,
pero te busqué con la mirada, como si cada ojo se arrancase de mi cuenca por ir a buscarte, como si tú fueras su dueña y los llamases.
Estás delirando, dije.
"Dios te habla", pensé.
Pero Dios jamás tuvo tu voz.
-
Autor:
Albayeros (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 7 de julio de 2026 a las 02:41
- Comentario del autor sobre el poema: Querido lector, un gusto saludarte!, agradezco mucho que leas mi poema, ahora te pido, si te a gustado o no, te pido tu opinión, agradeciera un comentario dando tu opinión!, gracias.
- Categoría: Triste
- Lecturas: 4
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z.
- En colecciones: Cartas a K.

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.