La ventana

Jozz

Cuántas maravillas te pierdes por cerrar tu ventana...

Aún recuerdo ir en el coche cantando canciones.

Tu mano encontraba la mía y la abrazaba.

Tus labios con los míos danzaban.

Eran miradas cómplices
que parecían telepatía.

Y en los atardeceres nunca faltaba
la risa que por tu ventana entraba.

El sol, escondiéndose en tu mirada,
tenía la mejor vista;
el paisaje era perfecto.

Y si la luna hablara...
¿Cuántas veces suspiraría?
¿Cuántos secretos contaría?

Sería el viento
trayéndonos las promesas
nacidas en aquellos encuentros.

Si aún no puedes abrir la ventana,
quizá puedas recorrer la cortina
y sentir la brisa del mediodía.

Y entonces verás
cómo el jardín siguió floreciendo,
cómo el cabello se pinto de canas,
y cómo los pájaros trajeron nuevas melodías.

Y mientras tanto,
en la mía,
el sol danza junto a la lluvia...

y yo contemplo un arcoíris.

 

 



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