Eterno en tus ojos... Eternamente mío...

alicia perez hernandez



Eternamente mío...  

Es una locura de belleza éstos hermosos versos, tus ojos se eternizan en los míos, son unos ojos que me reivindican, de un amor que siempre existió entre nosotros, pero fue un tiempo que no nos convenía y los dos lo sabíamos, hermosos versos como volcán en erupción, es una mirada de amor que me atrapa y me consume, que agraciada soy ser indispensable para ti. Hay amor más  grande que esté? estar en tu mirada cautiva? me llena todo el espacio que dejó el sufrimiento por la distancia que no te tuve, me hacía sufrir el amor que me faltaba, es un poema que me roba el aliento, porque significa la eternidad que me habita en esa mirada, me atrajo todo tu amor, tu existencia es mi existir y me quedo en ese sueño profundo que me lleva a sentir tu amor, donde se entrega el alma y el cuerpo, sin importar cuan marchita este la piel, en mis ojos encuentras tu hogar y yo en tu pecho encuentro mi seguridad, quiero arroparte con todo el amor que guardo para ti, vivirás la eternidad en mis ojos, tú eres eterno en mi alma, carne y espíritu, seré eternamente tuya y tú te eres eternamente mío. Como debió ser desde el principio, pero Buscaste en otras y no se quedaron porque no te amaban. Mi amor fue desde esa noche, de tu saludo, me bajaste las estrellas y dormiste conmigo y desde entonces todos mis poemas llevan tu nombre, Quiero que sepas estoy enloqueciendo, por todo tu amor callado y que ahora me inunda de ti. tienes un espíritu que viaja a las estrellas y tus poemas me desarman cada vez que los leo, y me pregunto este hombre viene del sol? Te pienso dormida, te sueño despierta, te veo en todo lo que hago y digo, porque has llegado a sofocar mi alma de tanto amor jamás imaginado para mí, creo que volví a vivir para ti y tú para mí. 

 

Alicia Pérez Hernández… México

No es la pluma la que escribe, es el alma

Todos los derechos reservados©

Eterno en tus ojos

 

Desde el primer momento que te vi,

una gota de sol se derramó

postrándose en tu rostro.

El tiempo y mi corazón se detuvieron,

sumiéndome en un sueño profundo

donde solo tú existías.

​Mi alma se rebeló

contra la idea de querer olvidarte,

y mi corazón se negó

a dejar de sentir por ti.

Quise darte mi cuerpo,

pero el tiempo es cruel,

y mi alma sería el consuelo que te daría.

​Tu mirada me cautivó,

y supe que nunca podría escapar;

me rendí, caí de rodillas,

y juré que por ti

quemaría la vida misma,

y que mi amor por ti sería

eterno y sin fin.

​En sus ojos,

mi alma encuentra su hogar,

y mi corazón, desgarrado por ti,

como un volcán que erupciona en la oscuridad

sin previo aviso.

​Has hecho que pensara en ti,

volviéndote indispensable para mí.

Autor: Álvaro Sampayo 



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