UN DESPERTAR INCIERTO

El desalmado

“Chuang Tzu soñó que era una mariposa. Al despertar ignoraba si era Chuang Tzu que había soñado ser una mariposa o si era una mariposa que soñaba ser Chuang Tzu.”

Parábola taoísta

 

Cerré mis ojos bajo un cielo inmenso,

dejé atrás mi peso y mi memoria,

y en el suave abrazo de un letargo denso,

sentí transformarse mi propia historia.

 

Me nacieron alas de seda y de viento,

fui un ser diminuto, ligero, danzante.

Volé entre las flores sin un pensamiento,

y olvidé mi nombre en aquel instante.

 

No había pasado, tristeza ni mente,

solo la brisa, el polen y el sol.

Pero abrí los ojos repentinamente,

atado de nuevo a mi forma y mi voz.

 

Y ahora me miro las manos temblando,

perdido en las brumas de la realidad:

¿Fui yo ese hombre que estuvo soñando

volando entre nubes con tal libertad?

 

¿O soy mariposa que duerme en la altura,

posada en un cáliz, sobre alguna flor,

soñando ahora mismo, con dulce locura,

que soy un humano sintiendo estupor?

 

La línea se borra, la vida suspira,

y el mundo me envuelve en su confusión.

No sé quién despierta, no sé quién me mira...

Solo fantasía e imaginación.



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