Carnaval

David Eduardo

Todas las mañanas Mefistófeles

sale a bailar en busca de carne y pecado,

y solo encuentra bestias de metal

que corren a prisa para llegar a su destino. 

 

Luego tiene que mirar como el vapor

que emana de sus colas atrapa el cielo

con nubes grises, Mefistófeles necesita

senos desnudos que admirar, solo

encuentra sexos apagados;

platicas vacías que rompen con la festividad

clásica de la carne, mira como las calles

se llenan de ruidos y no de música,

observa cómo la gente está enojada

en vez de ser feliz, desaprueba que ahora

las mujeres y los hombres ya no se  miren

y tampoco forniquen. Mefistófeles mira como

su carnaval ha evolucionado a un desfile

rígido impregnado de cotidiana cultura. 

 

Hoy Mefistófeles a presenciado como

su festival a muerto debajo de una rutina moderna.

 

 



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