Fuego cruzado

Leoness

Cruzas la puerta y el viento se vuelve violento, sin aviso,

no me pides permiso ni te firmo un tratado de exclusividad.

 

Somos dos fieras en la oscuridad buscando complicidad,

un choque de trenes absolutos en una vía sin andén.

 

Tú, mujer explosiva, pólvora viva que muerde el mapa,

nada se te escapa cuando decides incendiar la habitación,

yo, el ardiente aventurero, lobo austero que prefiere el camino,

esquivando el destino, saltando la valla de la posesión.

 

No hay anillos en los dedos, solo dedos que queman la piel,

ni promesas de "para siempre", solo un "ahora" de miel y hiel.

 

Nos amamos sin ley, destronando al rey de la costumbre,

en la cumbre de un volcán que no sabe de calendarios,

donde los besos son libertarios, pactos diarios que vencen al alba,

nadie nos salva del incendio, porque el incendio es nuestro hogar.

 

Intensidad pura, locura desnuda que no rinde cuentas,

tú me alimentas las alas, yo te avivo el huracán.

 

Sin cadenas que aten, dejamos que vatan los pechos al viento,

viviendo al mil por ciento, anárquicos, libres, voraces... hasta que el fuego diga más.



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