El maldito estiércol enraizó este amor con tu Abono Maldito...

alicia perez hernandez



El maldito estiércol enraizó este amor… Abono Maldito

Sueño contigo caminado de la mano por calles desconocidas.

Sueño que despierto abrazada a ti en el último latido de tu pecho,

Porque me perteneces, y me quedo ahí devorando el momento invisible

de tu presencia. Negando el desprecio que dices y que tienes que aceptar

Jamás digas eso, porque con estos malditos ojos te han amado tanto,

Que te hiciste eternos en mis ojos y no hay nada ni nadie que te saque de allí.

Y el maldito estiércol como tú lo dices, solo sirvió para que este amor enraizara

y sus raíces profundas provocaron que este amor crezca más y más.

Con estos ojos inservibles cómo dices; desde el primer día de tu saludo, me enamoré

de ti y me pertenece tu latido, tus ojos, tu alma y tu cuerpo, porque eres todo para mí,

Y yo soy todo para ti; hay raíces tan profundas, que nada ni nadie las pude destruir.

Hace muchos años que me quede en tu pecho, devorada por tu amor y el mío y estamos

Atados, unidos, embriagados de este amor único porque te hiciste eterno en mis ojos,

yo soy la primera flor que amaste, amaras, tendrás porque el maldito estiércol enraizó este amor.

Nos amaremos siempre lo mismo porque es el que nos ha mantenido devorándonos por amor.  

Alicia Pérez Hernández... México

No es la pluma la que escribe, es el alma

Todos los derechos reservados©

Abono Maldito

​El Amor me arrojó su mirada, una que me elevaba sin permiso.

Pero en sus ojos. En sus malditos ojos... solo era el estiércol que pudre las raíces.

Aún así, clavado en la miseria de su desprecio, hoy le abro el pecho:

míreme con esos ojos inservibles, esos que vuelven invisible mi presencia.

Hazlo de una vez por todas: devórame, que este último latido te pertenece.

 

Autor: Álvaro Sampayo 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.