EL LUJO DE ESTAR TRISTE

Janna Desiree

Hundirse en la tristeza es un privilegio

Quedarse en la cama días o semanas llorando es un lujo, uno que muchos no podemos darnos.

 

Para nosotros, los que vivimos para trabajar y trabajamos para vivir (no por gusto), es necesario agendar un horario, en la noche podemos llorar un poco, pero no tanto porque debemos dejar la lista de tareas para el siguiente día.

Nos levantamos de madrugada y podemos estar tristes mientras nos duchamos, pero no demasiado, porque el reloj sigue avanzando. Y hay que comer un poco para no descompensarnos en la jornada de trabajo.

Llorar en horario diurno es un lujo que nosotros no podemos darnos, hay que sonreír un poco, aunque por dentro nos estemos ahogando.

Gritar de enojo en un día hábil es para privilegiados, hay que moderar la voz, ser elocuente y consecuente, aunque la cordura se te esté escurriendo entre los dientes. 

Morir de tristeza es el mayor de los lujos, hay que contar con un seguro, mantener un ahorro y no tener cuentas pendientes.

En épocas de tristeza, es preciso ahorrar las lágrimas, cumplir horario y dormir temprano.

Comentarios +

Comentarios1

  • Kei-chan

    nunca lo habia pensado asi....graicas por abrirme los ojos 😀



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.