Me levanté pareciendo un demente,
un total incoherente.
Me sentía impaciente.
¿A qué viene todo esto?
¿Cómo que todo ha sido solo un sueño?
No logro entenderlo.
Estoy enloqueciendo.
¿A dónde llevan los sueños?
Crucé mares enteros,
subí hasta casi alcanzar el cielo.
Incluso diría que bajé a los mismísimos infiernos.
Continúo sin entenderlo.
Luché, vencí y también fui derrotado.
Sentía que lo había logrado.
Sentía...
Sentía que te había encontrado.
Realmente me sentía acompañado.
¿Dónde todo esto ha quedado?
¿Por qué me levanté en solitario?
¿Por qué si estaba rodeado de amigos... de hermanos?
No dejo de llorar.
No dejo de pensar.
No dejo...
No dejo de soñar.
Cada día es el mismo ritual:
Dormir.
Vivir o soñar.
Solo despertar.
Llorar.
Llorar.
¿Qué tan mal se tiene que estar?
¿Esto cuándo va a parar?
Me limpio las lágrimas.
La vida tiene que continuar,
aunque en la noche
la pesadilla vuelva a iniciar.
Cada noche,
cada vez, una y otra vez más.
-
Autor:
Clandestino_m (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 4 de julio de 2026 a las 06:02
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 4
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.